Propuestas de candidatos/as y género

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ggeneroRevisaremos las plataformas de las y los candidatos a jefes delegacionales en materia de igualdad de género de forma cuantitativa (cuántas propuestas tienen) y cualitativa (si son sólo enunciativas o realmente hay compromisos y de qué naturaleza) para conocer qué tan prioritario les es el tema.

¿Cuáles son las propuestas de los partidos para las mujeres en el DF?

Desde el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir analizamos las propuestas de todos los partidos en materia de género para las delegaciones y en el ámbito legislativo para el Distrito Federal.

Esto bajo una metodología propia basada en la búsqueda de una serie de conceptos articulados en torno a una Agenda Prioritaria en Materia de Género (APMG) de realización propia.

Esta Agenda retoma a su vez la experiencia de organizaciones civiles enfocadas en la consecución de la igualdad de género en muchas áreas, a través de documentos emitidos entre 2013 y 2015; revisa la armonización programática del género, los derechos humanos y la interculturalidad que diversos organismos internacionales han plasmado en Convenios, Plataformas, Agendas y Guías; por último, retoma elementos de la Administración Pública Federal y Local (Distrito Federal), establecidos para el avance de la materia.

Aunque la APMG no es un ejercicio exhaustivo de conceptos contenidos en 9 ejes temáticos propuestos, sí enuncia aquellos temas en los que se puede apreciar:

  • Ausencia de visibilidad.
  • Ausencia de representación.
  • Escasa participación consultiva y/o deliberativa.
  • Débil acceso a bienes y servicios adecuados y de calidad.
  • Falta de oportunidades para el fortalecimiento de capacidades.
  • No reconocimiento de derechos.
  • Ausencia de acciones afirmativas.

01_agenda generosPara conocer la Agenda Prioritaria en Materia de Género clic aquí

De esto se desprenden dos tipos de menciones:

Menciones Totales.

Las menciones que se muestran indican que el concepto se encuentra en la propuesta política por plataforma de cada partido. Esto nos permite apreciar como se ve la igualdad de género en las propuestas de los partidos.

Menciones Sustantivas.

Las menciones que se muestran son un subproducto de las menciones totales, con la restricción de que además sean en sí mismas acciones sustantivas. Se caracterizan por definir el tipo de acción a realizar y son por mucho el significado real en su plataforma política: armonización legislativa, política pública, reforma a instituciones, etc.

Es importante decir que de las Menciones Totales (417) contenidas en los objetivos, estrategias y líneas de acción de las propuestas, el 59% son Menciones Sustantivas (247), es decir, que están definidas por un tipo de acción concreta a realizarse y que en un momento determinado podría ser exigible de cumplimiento mediante una labor de incidencia y contraloría social.

¿Qué nos proponen los partidos a quienes vivimos en alguna de las 16 delegaciones?

Del total de Menciones Sustantivas, 71 pertenecen a la categoría temática de políticas del cuidado lo que pone a este tema como uno de los principales que se impulsarán en la Ciudad de México a nivel legislativo y ejecutivo durante los próximos años.

Posteriormente le sigue el eje de salud con 46 Menciones Sustantivas, acceso a una vida libre de violencia con 42 y por último, 34 en empoderamiento económico de las mujeres.

Conoce aquí el extracto de propuestas con perspectiva de género por cada uno de los partidos

Políticas del cuidado

Las políticas del cuidado son aquellas acciones encaminadas en la búsqueda del reconocimiento del trabajo del cuidado –que es realizado mayoritariamente por mujeres- y también de que éste se distribuya de forma más equitativa al interior de las familias y en la sociedad en su conjunto, por un asunto de justicia y transición hacia una verdadera igualdad sustantiva entre hombres y mujeres.

Para que esto se logre se necesita también una infraestructura mínima de servicios del cuidado por parte del Estado para todas aquellas personas que lo requieren, por ejemplo, niños/as, adultos mayores, personas con discapacidad, entre otras, y así equilibrar cargas de este trabajo y promover que las mujeres tengan oportunidad de desarrollarse.

De acuerdo con el documento: “Hacia un Modelo Integral de Políticas de Cuidado en el Distrito Federal”, en México, las mujeres dedican en promedio 43 horas a la semana a actividades de trabajo no remuneradas, en tanto que los hombres dedican 16 horas; por ejemplo: las mujeres destinan 15 horas a la semana en la preparación y servicios de alimentos para los miembros del hogar mientras que los hombres dedican 4; en actividades de tipo doméstico y de cuidado de personas como apoyo para otros hogares, al trabajo comunitario o voluntario las mujeres dedican 8 horas semanales en promedio y los hombres 5.4. En total, las mujeres dedican 23.6% de su tiempo semanal al trabajo no remunerado.

Una redistribución más equitativa de las actividades de cuidado que realizan principalmente las mujeres y las niñas, en el ámbito doméstico, de manera no remunerada y con una enorme dedicación de tiempo y esfuerzo, tendría un impacto decisivo para abatir las condiciones que perpetúan y refuerzan las desigualdades económicas también entre mujeres.

Así, por citar un ejemplo, las mujeres tendrían la posibilidad de mejorar su autonomía económica al poder destinar más tiempo a su educación o formación profesional y acceder a empleos menos precarios, mejor remunerados, con acceso a seguridad social y a vivir menos situaciones de discriminación laboral con base en el género.

En este sentido, quienes retoman de manera sustantiva el tema son el PRD, PRI y PAN.

Entre las propuestas de políticas del cuidado contenidas en las diferentes agendas partidarias está “la implementación de una red de centros de desarrollo infantil en cantidad y calidad suficientes, promoviendo la organización comunitaria de programas de abasto popular y de comedores comunitarios, así como la ampliación del programa de apoyo a madres jefas de familia” hecha por el PRD.

En el mismo tenor el PRI propone: “Establecer un sistema de estancias infantiles en horarios compatibles con los diversos horarios de jornada laboral, incluyendo la nocturna”, lo que haría más compatible que las mujeres puedan tener empleos de mayor responsabilidad y calidad.

“Ampliar la cobertura y los horarios, así como asegurar que las instalaciones de los Centros de Desarrolla Infantil (CENDI) cumplan con los estándares de seguridad y funcionalidad más estrictos” es propuesta del PAN, quien hace énfasis a la seguridad en alusión a la tragedia de ocurrida en la guardería ABC en 2009 en Hermosillo, Sonora, durante el gobierno de Felipe Calderón, que derivó en la Ley ABC, que establece las medidas de seguridad para estos centros.

En relación a la iniciativa privada en la conciliación entre vida familiar y laboral, el PRD propone: “Buscaremos que en la normatividad laboral de la Ciudad de México la reproducción humana y la maternidad sean tratadas como un asunto de interés social y responsabilidad colectiva; por lo tanto debe ser asumida por igual entre hombres y mujeres. Vincularemos los compromisos y obligaciones del Estado y los empresarios a favor de este objetivo.”

Por su parte el PES hace un ejercicio enunciativo del tema sin articular una propuesta sustantiva: “Que el gobierno Federal y el del Distrito Federal tengan estrategias que permitan conciliar la vida familiar y laboral de las mujeres, principalmente en los casas en que son jefas de hogar.”

Salud

Este es el segundo tema con más menciones sustantivas: 46 de un total de 247.

La agenda pendiente en materia de salud de las mujeres atraviesa principalmente por la dificultad en el acceso a servicios de salud. Prácticamente una tercera parte de las mujeres son excluidas de los servicios de salud.[1] En su mayoría, el acceso que tienen las mujeres a los servicios de salud proviene de vías indirectas; es decir, no asociadas al trabajo o a una contratación propia del servicio.

De acuerdo con el documento elaborado por la Fundación Angélica Fuentes “Igualdad de Género”, en materia de salud de las mujeres, se debe destacar el incremento de enfermedades relacionadas con la obesidad, los cánceres reproductivos y el cáncer de pulmón. Asimismo, se siguen enfrentando enormes desafíos relacionados con la salud sexual y reproductiva de las mujeres, que son determinantes en su vida y bienestar.

Mención especial merece el embarazo adolescente, que ha aumentado de manera alarmante en los últimos años y por la cual organismos internacionales como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), han externado preocupación al colocar a México como uno de los países miembro con la más alta incidencia.

Esta Comisión habla del círculo vicioso que se establece entre maternidad precoz, número de hijos, falta de educación y menor capacitación laboral, pues esta combinación establece una “estructura de desventaja” y refuerza la pobreza y la desigualdad.

La salud sexual y reproductiva incluye los siguientes servicios: acceso a la gama completa de métodos anticonceptivos; atención a la salud materna en la etapa del embarazo, parto y puerperio; servicios de interrupción del embarazo seguros; prevención, diagnóstico oportuno, y tratamiento de infecciones de trasmisión sexual, incluyendo el VIH; prevención y tratamiento de enfermedades relacionadas con el sistema reproductivo, como el cáncer cérvico-uterino y el cáncer de mama; así como técnicas de reproducción asistida.

En este tenor es importante mencionar que no todos los partidos tienen propuesta de salud específica para las mujeres, tal es el caso del Partido Humanista, Partido del Trabajo, Morena y Partido Nueva Alianza.

Entre las propuestas sustantivas de los partidos encontramos que el PRD propone: “Concluir el proyecto de Ia Ciudad de la Salud en Tlalpan y construir clínicas de atención especializada para Ia mujer en cada delegación.”

En materia de acceso enuncia que: “Destinaremos mayor presupuesto y generaremos la legislación necesaria para garantizar el pleno acceso de las mujeres a los servicios de salud…prevención de enfermedades, la violencia obstétrica y garantía de partos humanizados”

Por su parte, Movimiento Ciudadano propone: “Impulsar un programa para reducir la mortalidad materna y un programa de atención de la infancia, así como prevenir los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual.”

El PAN se compromete a: “Construir el Centro de Atención Social Especializada, donde se prestarán servicios médicos de odontología, nutrición, salud preventiva, pediatría, ginecología y obstetricia, entre otros”, sin especificar lugar, capacidad de atención ni acceso.

PRI: Fortaleceremos las acciones de salud y prevención necesarias para disminuir los índices de mortalidad materna de la delegación, los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual.

Acceso a una vida libre de violencia

Este es el tercer tema con más menciones sustantivas: 42 de un total de 247. Destaca que el PAN, Nueva Alianza, Encuentro Social y Partido del Trabajo no tienen acciones ni propuestas.

Si bien el acceso a la justicia en México es casi nulo para todas las personas, las mujeres enfrentan obstáculos diferentes a los hombres por la falta de conocimiento de sus derechos y de cómo exigirlos; por no tener independencia económica; y por la discriminación a la que se enfrentan por parte de los operadores del sistema, quienes tienen prejuicios y muchas veces terminan re-victimizándolas.

En la atención a mujeres víctimas de violencia, se han dado avances importantes en la aprobación de normativa, políticas e instituciones en la materia, pero aún no se ha visto una reducción significativa de la violencia hacia éstas ni en la lucha contra la impunidad en la que permanecen la mayoría de estos actos de violencia.

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2011, revela que del total de mujeres de 15 años y más que respondieron, 46.1% sufrieron algún incidente de violencia de pareja a lo largo de su actual o última relación conyugal.

El 42.4% recibió agresiones emocionales en algún momento de su actual o última relación que afectan su salud mental y psicológica; 24.5% recibió algún tipo de agresión para controlar sus ingresos y el flujo de los recursos monetarios del hogar, así como cuestionamientos con respecto a la forma en que dicho ingreso se gasta.

Aunado a esto se encuentra la violencia contra las mujeres en el ámbito laboral con un 20.6%. Esta violencia se compone de alguna de las siguiente situaciones de discriminación laboral:
a pesar de tener el mismo nivel y puesto que un hombre le pagaron menos, tuvo menos oportunidad para ascender o menos prestaciones; le bajaron el salario, la despidieron o no la contrataron debido a su situación conyugal; o en su lugar de trabajo le solicitaron la prueba de embarazo.

En este contexto, resulta fundamental fortalecer a las instituciones existentes para la atención de la violencia, especialmente los Centros de Justicia para las Mujeres que son una iniciativa muy importante para proporcionarles una atención integral.

Al respecto, destaca la propuesta de Movimiento Ciudadano por: “Crear fiscalías especializadas con personal capacitado para atender delitos relacionados con la violencia hacia las mujeres (…)” lo que sería un primer paso para resolver el problema de acceso a la justicia.

Del PRD destaca también: “ampliar la cobertura del seguro contra la violencia intrafamiliar…”, programa social que está enfocado en apoyar psicológica y económicamente a mujeres que sufren violencia intrafamiliar o explotación sexual (trata de personas), a través de albergues, asesoría jurídica y empoderamiento.

Si bien el PRI propone “Impulsar políticas públicas orientadas a proteger a las personas más afectadas por la violencia y el delito, como son mujeres jóvenes entre 15 y 35 años” no especifica cómo ni da prioridad al acceso a la justicia con perspectiva de género.

Destaca también el enfoque de violencia laboral que el PRD hace: “Crearemos desde el legislativo un programa y ley para la equidad de género en el ámbito del trabajo y Ia erradicación del acoso laboral y sexual, con el objetivo de atender, promover, supervisar y vigilar, que en los centros laborales se apliquen criterios de igualdad de trato y de oportunidades para las mujeres, eliminando prácticas discriminatorias y lesivas de acoso laboral y sexual, mediante apoyos, certificación pro género a las empresas para ese fin y la creación de una ley en la materia.”

Por su parte el PVEM junto con el Partido Morena proponen “Implementar un Programa Transversal con Equidad de Género, para lograr la erradicación de la violencia de género entre las familias de la demarcación” y “Reforzar a las Unidades de Atención de Violencia a Ia Mujer del GDF ante la creciente violencia familiar”, pero de nueva cuenta no hacen énfasis en el acceso a la justicia.

El Partido Humanista se queda muy corto en su propuesta ya que enuncia campañas para prevenir, cuando el problema está en el acceso a la justicia: “Módulos de atención especializados que promuevan campañas permanentes de prevención ante Ia violencia en sus diversas formas (físicas, psicológicas, sexuales, económicas).”

Empoderamiento económico de las mujeres

De acuerdo con el Informe “Igualdad y Género” de la Fundación Angélica Fuentes, el empoderamiento económico de las mujeres en México implica un cambio en el modelo económico y social, que garantice la igualdad en el acceso y distribución de recursos y riqueza; así como un acceso igualitario y sin discriminación a un empleo decente o a actividades económicas remuneradas.

Las mexicanas enfrentan obstáculos que les impiden participar en el mercado laboral, como la carga del trabajo no remunerado (dedican cuatro horas diarias más esto que los hombres); los roles tradicionales de género; y la carencia de políticas de conciliación entre trabajo y vida familiar, especialmente la insuficiente oferta de servicios de cuidado infantil y de prácticas laborales flexibles.

Por citar un ejemplo, el trabajo del hogar no remunerado equivale al 20.5% del PIB (Producto Interno Bruto), porcentaje al que las mujeres aportan el 15.5% y los hombres el 5.0% ([2]).

La maternidad y la falta de acceso a servicios de cuidado para sus hijas/hijos influyen de manera determinante en la participación de las mujeres en el trabajo remunerado: 45.5% de las que tienen uno o dos hijos/as participan en el mercado, mientras que las que cuentan con 6 hijos/as o más participan en promedio sólo el 21.3%.

A pesar de ello, según el INEGI (2014), en México siete de cada diez trabajadoras son el sustento de su hogar y hay 5.3 millones de madres que no viven con su pareja (solteras, separadas o divorciadas)[3], lo que nos habla de la difícil situación que enfrentan para poder conciliar vida familiar y actividad laboral.

Avanzar en el empoderamiento económico de las mujeres demanda abatir la desigualdad entre hombres y mujeres en el reparto de las responsabilidades domésticas, en el cuidado de las y los hijos, en el acceso y permanencia en el mercado laboral, y en la falta de tiempo de ocio y cuidado personal (con respecto a su pares hombres), así como abatir la brecha salarial entre hombres y mujeres.

En México, esta brecha salarial de las mujeres respecto de los hombres es de entre 15 y 20 por ciento en promedio, según la Organización Internacional del Trabajo. Es decir, a las mujeres se les paga hasta un 20% menos por realizar el mismo trabajo que los hombres.

En este sentido, las propuestas sustantivas de los partidos abordan:

-Campañas de concientización del valor y la corresponsabilidad del trabajo en casa para promover que estas actividades las realicen hombres y mujeres (…) Que la inversión destinada a generar empleos se haga desde una perspectiva de género, garantizando así que cada vez más mujeres se incorporen a empleos formales (PRD).

-Fomentar empresas y micro-empresas sociales entre las amas de casa con circunstancias especiales de viudez, jefas de familia, hijos con discapacidad o maridos migrantes, así como entre los jóvenes, a través de créditos, capacitación, asesoría y acompañamiento. (PRI).

-Impulsar una reforma laboral con perspectiva intergeneracional y de género, que considere condiciones de trabajo en las que las mujeres se desarrollan garantice seguridad social, igualdad salarial entre hombres y mujeres y sancione la discriminación por embarazo y el acoso sexual y/o laboral. (Movimiento Ciudadano).

-Fomentar la creación de empresas del sector social de la economía en las cuales puedan autoemplearse miembros de grupos en condición de vulnerabilidad como las amas de casa con circunstancias especiales de viudez, jefas de familia, hijos con discapacidad o maridos migrantes, brindando capacitación, asesoría y acompañamiento. (Partido Verde).

El Partido del Trabajo, Morena, Encuentro Social, Partido Humanista y Nueva Alianza no tienen propuestas al respecto.

Ausencias

Las ausencias totales, es decir, que no fueron mencionadas en las plataformas de los partidos las encontramos principalmente en los derechos de trabajadoras indígenas migrantes, presupuesto etiquetado para traductores e intérpretes, de la mano de impulso a la paridad en puestos directivos -principalmente en el ámbito público-, labores de cuidado (sólo se enuncian guarderías) y en materia estricta de participación política, evitar dar distritos perdedores a las mujeres.

Sin embargo también existen algunas propuestas que destacan por su innovación, aunque no necesariamente sean las de mayor número de menciones, como:

  • Establecer la “Ley los Derechos Laborales de las Trabajadoras del Hogar” (PRI).
  • Creación del Instituto de Ia Diversidad Sexual, que atienda, asesore, defienda y proteja los derechos de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Transexual, Travesti e Intersexual de la Ciudad de México y haga efectivos sus derechos (…) y certificación de empresas libres de homofobia. (PRD)
  • Elevar a rango de secretaría el Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México a efecto de garantizar el acceso de las mujeres a las diversas políticas públicas y programas sociales. Esto permitirá desarrollar con plenitud la transversalidad de género en todos los sectores de gobierno. (PRD).
  • Impulsar programas específicos para superar las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan algunos sectores de mujeres como lo son las indígenas, rurales, con discapacidad, jefas de familia y adultas mayores. (Movimiento Ciudadano)
  • Contemplar en la “Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores en el Distrito Federal”, la creación de asilos y estancias de día, adecuadas y con cobertura suficiente para atender a los más necesitados, en coordinación con sector privado y social. (PRI)
  • Promover políticas de conciliación de la vida laboral y familiar. (Movimiento Ciudadano)
  • Legislar para lograr la paridad en la integración de las áreas directivas de los gobiernos delegacionales, así como en las Secretarías y dependencias del Gobierno de la Ciudad de México. (PRD).
  • Trabajaren los mecanismos que modifiquen las condiciones que ponen en desventaja a las mujeres para Ia participación política, no sólo en abrir los espacios sino en potenciar a las mujeres para que lleguen a ellos. (PRD)
  • Crear casas de desarrollo infantil por cada una de las Delegaciones que integran la capital. (PRI)
  • Dignificar el trabajo doméstico de las mujeres, pugnando por el carácter obligatorio de los derechos laborales básicos, incluida la seguridad social y la protección legal. (Morena).

Extracto de análisis de perspectiva de género por partido (PDF)

[1] Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación & Centro de Investigación y Docencia Económicas, Reporte sobre discriminación en México 2012: salud y alimentación, México 2012.

[2] http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/aproposito/2015/mujer0.pdf

[3] Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Indicadores estratégicos, México, Segundo trimestre 2014.

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