Pasada la primera fase de la emergencia, es momento de preguntarnos ¿Estamos preparados en temas de seguridad?

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Los sismos del mes de septiembre sacaron a la luz debilidades y fortalezas en las medidas de seguridad, tanto de autoridades, instituciones, organizaciones de la sociedad civil, familias y personas en nuestra ciudad, es momento de preguntarnos ¿estamos preparados en temas de seguridad?

A pesar de contar con una gran experiencia en desastres naturales, nuestra ciudad demostró una respuesta irregular ante el sismo de 7.1 grados del pasado 19 de septiembre, revisar que sí funcionó y que no, para perfeccionar los mecanismos de protección civil.

Autoridades rebasadas, desorganizadas, no confiables y opacas.

Una de las primeras críticas que hay que hacer, es el mal manejo del sistema de alarmas sísmicas de la red de cámaras de C5 de la ciudad, la cual, días antes del terremoto, había sonado falsamente, las autoridades de la ciudad lo achararon a “un error humano”; sin importar la causa, es de vital importancia que la ciudadanía tenga completa seguridad de que, cuando suene la alarma sísmica, sea de forma efectiva, ya que estos dislates hacen que la gente deje de hacer caso a las alertas y ponga en riesgo su integridad.

Durante la emergencia, el protocolo de seguridad operó de forma correcta y la información de los edificios dañados empezó a fluir rápidamente, aunque con algunos errores, además de que no existió una vocería única, causando en muchos momentos, confusión y desorganización.

En el tema de comunicación, es un punto aparte el extraño caso de #FridaSofía, que merecerá de un análisis profundo, pero, de primera vista, parece una construcción mediática distractora, como las descritas en El Manual del Perfecto Rumor (1), utilizadas por los gobiernos mexicanos de los años setenta, dentro del periodo que ahora conocemos como el del régimen autoritario, aunque aún falta averiguar el origen y, si los hubo, los motivos de esta mascarada, en la que participó activamente la cadena Televisa.

El caso #FridaSofía sólo reforzó una de las carencias más grandes de los gobiernos, tanto federal como locales, la mala calidad de la gobernanza mexicana: los ciudadanos no confiamos en nuestras autoridades, ni en sus acciones o comunicados, muchas veces con justificada razón, como en el caso del gobierno del estado de Morelos, que intentó desviar a bodegas la ayuda para damnificados, sin dar explicaciones claras, lo que provocó la ira de la población (2). Esta desconfianza es pasto seco para incendiar rumores. Fueron también muy criticados los gobernantes, que junto con sus familias aparecían en las zonas de desastre sólo para tomarse la foto.

El sismo evidenció la corrupción en la política de desarrollo inmobiliario del gobierno de la ciudad y sus delegaciones: muchos de los edificios colapsados o dañados son de reciente construcción, lo que delata la relajación en la aplicación de las normas y leyes en la materia, se dio el caso de edificio ya habitados que no contaban con la autorización de habitación, como el que debió otorgar la Delegación Cuauhtémoc, gobernada por Ricardo Monreal para el desarrollo Grand San Antonio Abad (3); aunque por años se ha denunciado la colisión de autoridades y desarrolladores, nada parecía detenerlos, hoy se demuestra que la corrupción mata, y no se trata de un eufemismo.

Sociedad civil, organizaciones e instituciones: masividad, desorganización y lo mejor de México

Las imágenes que serán icónicas de estos días son las de la sociedad civil volcada a la ayuda, el lenguaje de señas creado con el puño será su marca; era tan masivo el apoyo que en ocasiones llegaba a colapsar sistemas de auxilio como los rescates, centros de acopio e incluso zonas completas de la ciudad, como el caso de la Delegación Xochimilco, donde después de una solicitud de apoyo, miles de personas acudieron, bloqueando calles y avenidas. Será una tarea futura de las autoridades de protección civil crear mecanismos de organización para dar coherencia a este maremágnum de solidaridad en futuras emergencias.

Sin embargo, instituciones, organizaciones de la sociedad civil y empresas privadas, fueron las que mejor operaron ante la emergencia, superando en efectividad y resultados a las autoridades mismas, que se vieron rebasadas en todo momento: Grupos y empresas de arquitectos e ingenieros, asesoraban de forma remota a personas que sufrieron daños en sus propiedades, para determinar el grado de peligro de las mismas; con el hashtag #ChecaMiGrieta, miles de fotografías fueron evaluadas, si los expertos consideraban que había un daño estructural grave, asistían a la propiedad para constatarlo presencialmente, todo sin costo alguno, esto subsanó la ausencia de los peritos de protección civil, quienes se vieron ampliamente superados por las solicitudes de vecinos.

Empresas de urgencias médica, restaurantes, hoteles, ferreterías, hospitales y funerarias ofrecieron sus servicios de forma gratuita; el grupo Horizontal.mx creó una la plataforma #verificados19s para concentrar información verificada sobre derrumbes y daños, centros de acopio y albergues. No fue el único caso.

¿Es posible contrarrestar e inocular los rumores y noticias falsas en redes sociales durante una emergencia? Muchos periodistas y usuarios de redes lo intentaron, destaca la acción tomada por Roberto Ruíz, que, ante cada información vertida en redes sociales sobre derrumbes, emergencias o denuncias, asistía al lugar para reportar en vivo a través de Facebook Life y su cuenta de Twitter.

Familias e individuos, altamente preocupante la desinformación y falta de cultura de protección

“Estábamos en el kínder, yo no me asusté, la maestra nos sacó al patio, como en el simulacro, después que pasó el temblor cantamos Una rata vieja, pero cuando llegó mi mamá, me abrazó y lloraba mucho, entonces si me asusté y empecé a llorar”.

Parece que los 32 años que separa a ambos terremotos, ha diluido la memoria de la cultura de protección civil de los ciudadanos, en donde hubo más errores, algunos de ellos fatales.

Muchas de las víctimas en los derrumbes, fueron extraídas de los cubos de las escaleras, lo que a muchos les costó la vida, son pocas las personas que ubican los espacios seguros en sus hogares o centros de trabajo y casi nadie cuenta con La Bolsa de Vida: una mochila de sobrevivencia con artículos básicos como agua, comida no perecedera, medicamentos y material de curación, linterna, radio y un silbato.

Asimismo, muchos de los afectados, evacuados de sus hogares, no cuentan con copias físicas o digitalizadas y colocadas en una carpeta en la nube, de sus identificaciones, títulos de propiedad de sus bienes y también, casi nadie cuenta con un seguro contra sismos para sus propiedades.

Además, se percibió que las familias no cuentan con un plan familiar de protección civil actualizado, como la definición de un punto de encuentro en caso del colapso de las comunicaciones, el transporte y la red eléctrica, como sucedió el día del siniestro; lo que provocó horas de angustia para muchas personas que no podían localizar a sus seres queridos.

La implementación de nuevas campañas de concientización y la participación en más simulacros, que incluyan la participación de familiares, por ejemplo, en las escuelas, permitiría subsanar esta peligrosa carencia, para saber cómo actuar antes, durante y después de un sismo.

Las lecciones que nos dejaron los sismos de este mes son muchas y habrá que reflexionarlas a lo largo de los siguientes días; una de las expectativas es la activación en la vida política de los ciudadanos, como sucedió en 1985, dando un gran impulso, en su momento, al proceso de democratización en nuestro país, el cual, parece que actualmente está pasmado.

A ti ¿Qué lecciones te han dejado estos sucesos en el tema de tu protección y la de tu familia? ¿Cómo consideras el papel que jugaron los gobiernos, las organizaciones civiles y las personas en estos días? Te invitamos a debatir y a compartir tus experiencias con nosotros y en nuestras redes sociales.

Por último, te compartimos el poema El puño en alto, de Juan Villorío, su reflexión sobre el sismo y sus consecuencias:

 

  1. http://www.m-x.com.mx/2017-01-04/el-manual-del-perfecto-rumor-se-puso-en-marcha-y-funciono-por-jacinto-rodriguez-munguia/
  2. http://www.jornada.unam.mx/2017/09/23/politica/003n1pol
  3. http://www.cronica.com.mx/notas/2017/1044777.html

 

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