LAS CONSULTAS DE AMLO: ENTRE EL LA LEGITIMIDAD Y EL AUTORITARISMO

Dra. Silvia Gómez Tagle

Andrés Manuel López Obrador es sin duda el presidente más legítimo que hemos tenido en México desde hace muchísimos años. Por eso, cuando asuma la presidencia, estará cubierto por el manto de popularidad de los grandes líderes sociales.

Pero eso no quiere decir que tenga razón en todo, ni que tengamos que estar de acuerdo. Las consultas espontáneas, fuera de la ley, pero no ilegales, son una buena manera de mantener a la militancia de MORENA ocupada, convocando a sus simpatizantes.

La consulta sobre la ubicación del aeropuerto de la CDMX se justificó para muchos de nosotros porque había un debate sobre el tema desde hace unos veinte años, dentro y fuera de la academia muchas voces señalaron las consecuencias negativas de ese proyecto para la ecología de esta cuenca lacustre.

Sin embargo, en esta segunda consulta múltiple, por un lado, se “pregunta” lo que es obvio, como son los programas sociales para los adultos mayores, los estudiantes, etc. a lo que todos diríamos que sí, aún sin ser simpatizantes.

Y por otro lado, se consulta la opinión sobre “mega proyectos” que por naturaleza tendrán inevitablemente un impacto ambiental y social muy grande.

– La construcción de una refinería en una zona pantanosa destruirá muchos kilómetros de manglares y contaminará mucho más que las 70 hectáreas del terreno asignado, incluyendo las costas de Tabasco.

– El tren maya sin un proyecto de desarrollo social y económico que incorpore a la población, servirá para acabar con la poca selva que todavía queda y convertirá a la población maya en sirvientes de los centros turísticos, manejados por empresas hoteleras extranjeras, como ha ocurrido en toda la Riviera Maya de Quintana Roo.

– El impacto del tren del istmo es impredecible, ¿Alguien ha preguntado a las comunidades originarias de la zona si el tren es lo prioritario para ellos?

La cuarta transformación no puede descansar en un estilo de gobernar que siga comprometiendo el futuro de muchas generaciones al imponer de manera autoritaria proyectos cuyo impacto no ha sido estudiado suficientemente.




El impacto de la revista Nueva Antropología en la consolidación de la antropología en México

El miércoles 24 de octubre de 2018, la Dra. Silvia Gómez-Tagle* dictó una conferencia magistral titulada “El impacto de la revista Nueva Antropología en la consolidación de la antropología en México”, dentro de los trabajos del V Congreso Mexicano de Antropología Social y Etnología. “¿Antropología para qué? Precariedades, pertinencias y posibilidades” organizado por la ENAH y el CIESAS.

Durante su presentación, la Doctora Gómez-Tagle analizó la evolución a lo largo de más de cuatro décadas de la Revista “Nueva Antropología”, de la cual es su fundadora, directora y editora. Rememoró como los primeros números de la revista abordaban los temas en boga de los estudios antropológicos de la época, como el indigenismo, campesinos o marxismo y, como, con la evolución de los estudios, se abordaron en los subsecuentes números, temas como antropología del género, masculinidades o feminismo, sindicalismo, trabajo cultural o rituales políticos.

Comentó la oportunidad que representa el cambio de gobierno y directivos del CONACYT, para replantear las políticas que regulan el apoyo a las revistas científicas indexadas, que permitan el fomento al trabajo de divulgación científica.

En las instalaciones del CIESAS conocidas como la Casa Chata; en la alcaldía de Tlalpan, La investigadora Nivel III del SIN mencionó los avatares que implican la publicación ininterrumpida de una revista científica, por 43 años y 87 números, hasta el momento y recalcó la importancia de las emociones ya que “quién haga antropología sin pasión, no llegará ni a la esquina”.

* Silvia Gómez Tagle actualmente es profesora-investigadora del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México y directora de la revista Nueva Antropología. Es doctora en antropología por el CIESAS e investigadora nacional del SNI Nivel III. Se ha especializado en el estudio de los procesos políticos, democracia, transparencia, análisis electoral desde una perspectiva geográfica, reforma electoral y cambio institucional.  Es autora de varios libros y numerosos artículos sobre estos temas, los más recientes son Mutaciones de la democracia en América Latina, como autora del capítulo sobre México y editora del libro; y autora de Lo que ven otros ojos: geografía de las elecciones en México, ambas obras de 2012. También es editorialista de El Universal. Ha coordinado proyectos de investigación interdisciplinarios e interinstitucionales en ciencia básica CONACYT como: “La cultura política de los jóvenes en México”, un proyecto que se desarrolló en el contexto de las elecciones presidenciales de 2012. (fuente página del congreso en https://www.ciesas.edu.mx/ )

Posted by Pienso Luego Voto on Wednesday, October 24, 2018

 




Carta abierta de Manuel Castells a los intelectuales del mundo

Amigos intelectuales comprometidos con la democracia:

Brasil está en peligro. Y con Brasil el mundo. Porque después de la elección de Trump, de la toma del poder por un gobierno neo-fascista en Italia y por el ascenso del neonazismo en Europa, Brasil puede elegir presidente a un fascista, defensor de la dictadura militar, misógino, sexista, racista y xenófobo, que ha obtenido 46% en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

Poco importa quién sea su oponente. Fernando Haddad, la única alternativa posible, es un académico respetable y moderado, candidato por el PT, un partido hoy día desprestigiado por haber participado en la corrupción En una situación así, ningún intelectual, ningún demócrata, ninguna persona responsable del mundo en que vivimos, podemos quedarnos indiferentes.

Pero la cuestión no es el PT, sino una presidencia de un Bolsonaro capaz de decir a una diputada, en público, que “no merece ser violada por él”. O que el problema con la Dictadura no fue la tortura sino que no matara en lugar de torturar.

Yo no represento a nadie más que a mí mismo. Ni apoyo a ningún partido. Simplemente, creo que es un caso de defensa de la humanidad, porque si Brasil, el país decisivo de América Latina, cae en manos de este deleznable y peligroso personaje y de los poderes fácticos que lo apoyan, los hermanos Koch entre otros, nos habremos precipitado aun más bajo en la desintegración del orden moral y social del planeta a la que estamos asistiendo.

Por eso les escribo a todos ustedes, a los que conozco y a los que me gustaría conocer. No para que suscriban esta carta como si fuera un manifiesto al dictado de políticos. Sino para pedirles que cada uno haga conocer públicamente y en términos personales su petición para una activa participación en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, el 28 de octubre, y nuestro apoyo a un voto contra Bolsonaro, argumentándolo según lo que cada uno piense, y difundiendo su carta por sus canales personales, redes sociales, medios de comunicación, contactos políticos, cualquier formato que difunda nuestra protesta contra la elección del fascismo en Brasil.

Muchos de nosotros tenemos contactos en Brasil, o tenemos contactos que tienen contactos. Contactémoslos. Un whatsapp es suficiente, o una llamada telefónica personal. No nos hace falta un #. Somos personas, miles, potencialmente hablando a millones, en el mundo y en Brasil. Y porque a lo largo de nuestra vida hemos adquirido con nuestra lucha e integridad, una cierta autoridad moral, utilicémosla en este momento antes que sea demasiado tarde.

Yo lo voy a hacer, lo estoy haciendo. Y simplemente ruego que cada una/uno haga lo que pueda.

Manuel Castells




Concluye el proceso electoral con gran esperanza y con el reto de crear un Estado moderno

Fuente: Facebook Juan Bernaldo de Quirós

El proceso electoral que concluye ha sido calificado con una gran cantidad de epítomes, sin embargo, una palabra que muy pocas veces fue utilizada en otros momentos de nuestra historia reciente, ahora es citada con insistencia; la esperanza.

Los electores hicimos un referéndum a un estado oligarca de casi un siglo y que, en las últimas décadas implementó draconianas medidas económicas de corte neoliberal, llevando a grandes sectores de la población por debajo de la línea de bienestar y, fueron en parte, sustento para la lógica de la barbarie que azota a nuestro país, sumado a los continuos y casi inconmensurables escándalos de corrupción político-económica, llevó a los partidos tradicionales a niveles de rechazo nunca antes vistos.

“Es deseable que el espíritu impulse a la música y otras artes y ciencias y otras formas de hacer que renazca la vida, permitan a nuestro país escapar de la pudrición que no es destino inexorable. Sé que es un deseo pueril, ingenuo, pero en él creo, pues he visto que esa mutación se concrete”. Esta es la última vez en que nos encontramos. Con esa convicción digo adiós.” (Extracto del último texto publicado por Miguel Ángel Granados Chapa(1).

Todo parece indicar que están dadas las condiciones para un cambio de régimen en nuestro país;(2) sin embargo; ninguna transformación podría culminarse sin la participación activa de la sociedad civil. Durante este proceso electoral, la participación ciudadana organizada, como el proyecto Verificado2018, asociaciones de víctimas, comunidad LGTTTIQ o movimientos como #FiscalíaQueSirva o #VamosPorMás infirieron en las agendas de los candidatos, evidenciando excesos, ausencias e incluso, falsedades, que rápidamente se viralizaban en redes sociales, sin que los medios tradicionales de comunicación pudieran marcar su propia pauta discursiva. Ese mismo ímpetu será necesario para observar el actuar de nuestros nuevos gobernantes.

Se tendrá que revisar a profundidad, el sistema de partidos políticos para que sean los ciudadanos y no estructuras de poder, quienes lleven a la Plaza Pública los temas importantes de la Nación, y que puedan ser contrapeso real al poder; cada persona deberá tener la plena seguridad que sus regidores, diputados locales y federales, así como sus senadores, será sus voces en el interminable debate de la Rēs pūblica.

Terminamos esta etapa en Pienso Luego Voto, con el mismo deseo que expresó el Maestro Granados Chapa: si participamos en los temas de la vida pública, exigimos un actuar ético de nuestros gobernantes, (3) lograremos una transformación real de nuestro entorno, sin expedir cheques en blanco, pero tampoco con encono y descalificación. Nuestro país es grandioso, multidiverso cultural, étnica y biológicamente hablando; somo el repositorio de miles de años de historia y un referente para nuestra región; será el reto para nuestras generaciones, estar a la altura del momento que vivimos, para asegurarles un mejor país y un mejor futuro a las historias que sucederán a las nuestras.

Los abrazamos con esperanza.

Pienso Luego Voto

  1. http://www.observalosmedios.org/nuevo/medios/fallece-granados-chapa/
  2. http://www.piensoluegovoto.mx/existe-una-posibilidad-real-del-cambio-en-los-comicios-del-2018/
  3. http://www.piensoluegovoto.mx/la-etica-y-el-proceso-electoral-2018/

 




Del triunfo electoral al cambio de régimen ¿qué se requiere para lograr la cuarta transformación?

Tras su triunfo histórico, que no le da únicamente la presidencia de la república si no, además, las mayorías en las cámaras federales y en muchas locales, lo que permitiría un gran espacio de maniobra para cumplir el mandato que le dio la población en las urnas, López Obrador se comprometió a impulsar un cambio “radical”, pero ¿qué es un cambio de régimen y cómo se implementa en un caso como el mexicano? Intentamos explorar algunos de sus aspectos.

De las víboras prietas a la cuarta transformación

La plataforma política del entonces candidato del PAN, Vicente Fox, no planteaba un cambio de régimen político-económico; simplemente prometía eficiencia empresarial y “sacar al PRI de los Pinos”. Tristemente, su presidencia (2000-2006) reprodujo las formas -en muchos casos corruptas y clientelares- del priismo que decía combatir; los gobiernos subsecuentes tampoco intentaron reformar el sistema, incluso lo profundizaron, como es el caso de las reformas estructurales del presidente Peña Nieto, de carácter neoliberal conocidas como “El pacto por México”.

En cambio, López Obrador ha propuesto un redireccionamiento radical de las políticas públicas, principalmente las sociales, de administración gubernamental y de seguridad pública, lo que significaría un cambio de régimen, que él llama “la cuarta transformación del país”.

Cuando un régimen político cae, sea por un movimiento armado insurrecto o por vía de una votación o acuerdo político (conocido como revolución de terciopelo), se hace obligatorio revisar, y en su caso, sustituir el orden legal y político, sea con la redacción de una nueva constitución o con profundas reformas legales, que desmantelen los mecanismos del poder depuesto; para ello se requiere de un amplio consenso entre las fuerzas políticas, económicas y sociales de todas las denominaciones. Un ejemplo clásico serían los pactos de la Moncloa en la España post franquista o la revolución de terciopelo de la antigua Checoslovaquia.

La democracia delegativa o líquida… caminando en el filo de la navaja

Para el lúcido politólogo argentino Guillermo O’Donnell, cuando un régimen colapsa en medio de una gran crisis nacional, se puede dar el caso de que, vía elecciones más o menos libres, otro grupo acceda al poder con un amplio apoyo popular, que le permite, en algunos casos tener mayoría en las cámaras; además de un gran bono democrático y un gran campo de acción; O’Donnel le llama democracia “delegativa o líquida”, en contra de la representativa y advierte:

“los líderes delegativos suelen pasar, rápidamente, de una alta popularidad a una generalizada impopularidad.” (1)

Este fenómeno se explica, en parte, por las altas expectativas generadas en campaña y la imposibilidad de los dirigentes de cumplir sus promesas, sea por incapacidad propia o debido a que los poderes fácticos se lo impidieron. Propone como casos de estudio a los gobiernos de Menen, Collor y Alan García. Sin embargo, apunta, hay casos exitosos que aumentan su popularidad y efectividad de gobierno; en ambos casos se trata de situaciones que se desarrollan en condiciones extremas y atípicas.

La elección de López Obrador parece encajar en esta definición ¿cuál sería el destino del tabasqueño y, por ende, de nuestro país? Exploramos varios escenarios

La corrupción: la madre de todas las batallas

El eje de todos los discursos de los candidatos presidenciales fue el combate a la corrupción; es justamente el hartazgo de los votantes por los continuos casos de desvíos de recursos públicos multimillonarios, un rosario de gobernadores y exgobernadores, principalmente priistas, tienen iniciados procesos jurídicos acusados de corrupción. (2) Para el IMCO, la corrupción podría costar al país hasta el 9% del PIB, equivalente al 80% de la recaudación fiscal. (3)

Queda pendiente la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción y nombrar a varios de sus encargados. (4) En esta materia, AMLO ha declarado que evitando la corrupción y organizando austeramente el gasto público podría recuperar 500 millones de pesos anuales, aunque no ha indicado cómo llegó a esa cifra. Aunque su plataforma anticorrupción no ha quedado clara para el público en general, para la presidenta del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), Mariclaire Acosta Urquidi, el proyecto del tabasqueño coincide en muchos puntos con los del SNA. (5)

La corrupción imbrica muchas de las actividades, tanto públicas como privadas; Según un estudio de FUNDAR titulado “Privilegios fiscales: beneficios inexplicables para unos cuantos”, (6) la secretaría de Hacienda perdonó a 15 empresas aproximadamente 15,000 millones de pesos en impuestos y recargos, bajo la figura de condonaciones entre los años 2015 y 2016. Para el organismo civil de 2012 a 2016, no se habían cobrado 188,000 millones en impuestos.

En un estudio más reciente titulado “Fideicomisos: el arte de desaparecer dinero público”, fideicomisos públicos fueron utilizados para desviar 835 mil millones de pesos del presupuesto público; (7) la falta de transparencia en el manejo de la hacienda pública y el casi nulo interés de investigar los casos de corrupción, son un gran estimulo para que las cosas no cambien.

Violencia y paz: la viabilidad o colapso de una nación

Tal vez uno de los temas más debatidos de las propuestas del virtual presidente electo, es su plataforma de pacificación del país, que es prioritaria y atraviesa múltiples actores y espacios de la vida nacional; una de sus primeras acciones tras las elecciones fue reunirse con empresarios y se comprometieron, junto a crear más de 2,600,000 empleos para jóvenes, lo que rompería con una de las lógicas de la violencia: la falta de oportunidades para este sector altamente vulnerable.

En la estrategia de seguridad presentada por Alfonso Durazo, presentada en el Colegio de México, se explicó un ambicioso plan que entregaría un país en paz al terminar el sexenio, incluyendo la controversial figura de la amnistía:

Deberá ser prioridad para el nuevo gobierno la impartición de justicia, tanto en los casos emblemáticos de corrupción, violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, implementando sistemas de justicia transicional claros que tengan a las víctimas en el centro de las decisiones.

Por otro lado, se habla poco de la justicia y la seguridad de proximidad: a lo largo de los últimos años, con la fallida guerra contra el narcotráfico y la pauperización de los jóvenes, el crimen organizado diversificó sus actividades del trasiego y producción de narcóticos, al cobro de piso, extorsión, secuestro, ejecuciones, con la participación de autoridades, principalmente municipales y estatales, además de ex miembros de fuerzas armadas. (7)

El 76,8% de la población adulta en México considera que vivir en su ciudad es inseguro, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), realizada por el INEGI durante la primera quincena de marzo del 2018. (8) Reconstruir la confianza de los ciudadanos para poder salir a la calle, recobrar las plazas públicas y movilizarse con tranquilidad es el sine qua non de un programa exitoso de gobierno. Sea con la reestructuración de los órganos de impartición de justicia, en donde destaca el caso de la controversia de AMLO con el colectivo #FiscalQueSirva, (9) que pondrá en prueba la capacidad de nuevo gobernante de escuchar a la sociedad civil.

Otro gran reto, es la reestructuración de los cuerpos policiacos de proximidad, sea con sistemas probados de confianza o con el apoyo de policías comunitarias bien capacitadas, que eviten casos como la policía de Olinalá Guerrero y su dirigente Nestora Salgado, quienes, al no contar con un marco jurídico claro y una aceptable capacitación por parte del estado, pudieron haber incurridos en violaciones a los derechos humanos de la población a la que pretendían proteger. (10)

La cabeza de Medusa: los poderes fácticos y su capacidad para derrocar a un régimen

Dentro de este contexto complejo y terrible, es importante tomar en cuenta el poder de grupos empresariales, del crimen organizado e incluso organismo económicos internacionales, quienes al ver acotado su capacidad de acción e impunidad, pueden derrocar a un régimen; en américa Latina tenemos casos tristemente célebres, como el derrocamiento de Dilma Rousseff y el encarcelamiento de Luiz Inácio Lula Da Silva, en un muy controvertido proceso judicial anticorrupción, que parece perseguir a los enemigos del capital y proteger a los aliados, en lo que suena más un golpe de estado que un proceso judicial. (11)

 

Aunque en nuestro país López Obrador parece haber fumado la pipa de la paz con la cúpula empresarial, otrora acérrima enemiga, harán falta algo más que abrazos y videos de felicitación, se requerirá de un gran pacto de reconciliación y un proyecto de país a largo plazo, que concilie sus intereses con el desarrollo nacional.

  1. https://www.lanacion.com.ar/1429892-la-democracia-delegativa
  2. http://www.piensoluegovoto.mx/como-jugara-la-corrupcion-en-las-campanas-electorales-en-2018-dos-escenarios/
  3. https://www.forbes.com.mx/corrupcion-cuesta-9-del-pib-a-mexico/
  4. https://www.animalpolitico.com/blogueros-la-otra-corte/2018/06/18/asfixia-del-sistema-nacional-anticorrupcion/
  5. https://www.eleconomista.com.mx/politica/Diagnostico-de-AMLOen-materia-anticorrupcion-es-certero-SNA-20180703-0069.html
  6. http://fundar.org.mx/privilegios-fiscales-beneficios-inexplicables-para-unos-cuantosz/?ID=
  7. http://www.piensoluegovoto.mx/violencia-y-elecciones-puntos-para-una-agenda-para-domar-al-diablo/
  8. https://www.animalpolitico.com/2018/04/inseguridad-ciudad-percepcion-mexicanos-inegi/
  9. https://www.am.com.mx/2018/07/11/mexico/rechaza-amlo-fiscalia-autonoma-y-buscan-fiscal-que-sirva-492385
  10. http://www.piensoluegovoto.mx/los-mil-rostros-de-nestora-salgado/

 




La ola MORENA desdibuja a la oposición y deja a AMLO casi sin contrapesos

Fuente: lopezobrador.mx

El 2 de julio México amaneció con una nueva realidad política: Andrés Manuel López Obrador se hizo de la presidencia de la República con un 52.9 por ciento de los votos, según el PREP, pero es sólo el inicio de una cascada de eventos que reconfiguraran el espectro político nacional; el dato más significativo sería que el PRI, partido hegemónico por más de 90 años pasó a ser la quinta fuerza en las cámaras; PES y PANAL podrían perder su registro y los partidos tradicionales deberán reconfigurarse o morir, y… MORENA ¿será el nuevo partido de estado?

¿Es un honor estar con Obrador?

La diferencia de más de 30 puntos que tiene López Obrador con su más cercano adversario, Ricardo Anaya, ha generado escenas que se creyeron imposibles en nuestro país: El tabasqueño es recibido en Palacio Nacional por el Presidente Peña Nieto y desde ahí da su primera conferencia de prensa; recibe felicitaciones de sus otrora enemigos jurados, como Vicente Fox o Germán Larrea; se reúne con empresarios y da una conferencia conjunta con Juan Pablo Castañón, tras una reunión con integrantes del Concejo Coordinador Empresarial, en donde sus integrantes se manifestaron “entusiasmados” con sus propuestas para general empleos para jóvenes.

Incluso, el impredecible presidente norteamericano Donald Trump se apresuró a felicitarlo por su triunfo y sostuvo una llamada telefónica de 30 minutos con el virtual ganador. Esta aceptación de los grupos de poder empresarial parece coincidir con la estabilidad del tipo de cambio y la bolsa de valores, que no fueron afectados por el triunfo de Lopezobradorista. (1)

Unas cámaras que ni Trump tiene…

Sin embargo, destaca la inusitada votación obtenida por la coalición “juntos haremos historia” para las cámaras, tanto federales, como en una gran mayoría de las locales; lo que le permitiría pasar reformas, incluso de carácter constitucional sin mucho esfuerzo. Por su parte, los partidos, ahora opositores, vieron mermada su fuerza en las curules, lo que prevé una desbandada de legisladores a la bancada morenista. (2) Tal fuerza legislativa no se veía desde los mejores tiempos del priismo hegemónico, lo que le da a Andrés Manuel, un poder casi absoluto; por lo que es pertinente cuestionarse ¿será las bancadas morenistas y sus aliados simple oficina de parte para autorizar sin cuestionar las reformas del presidente o velaran por los ciudadanos que pretenden representar? Sólo el tiempo lo dirá.

El último en salir, que apague la luz, por favor

México necesita, como toda democracia, partidos políticos bien consolidados y con plataformas claras de cara a la ciudadanía; la gran debacle de los partidos tradicionales fue, precisamente, el profundo pragmatismo para la creación de sus coaliciones, que juntó a grupos con posturas contradictorias, como el caso del derechista PAN con los izquierdistas PRD y MC.

Tal pragmatismo evidenció que sus integrantes buscaban el acceso al poder a toda costa; los conflictos, tanto internos como entre las coaliciones, además del claro encontronazo de Ricardo Anaya con Peña Nieto alejó a los votantes; los casos de corrupción del presente régimen y su intención evidente de no investigarlos y sancionarlos, terminaron por apuntalar el triunfo de AMLO.

Tendremos que observar el futuro de partidos icónicos como el PRI, PAN o PRD, que debilitados tienen dos posibles escenarios: reconfigurar sus liderazgos y plataformas políticas para adecuarse a la nueva realidad nacional o, canibalizarse hasta desaparecer.

Una iglesia vacía

Una de las grandes paradojas del sistema electoral mexicano, que permite presentar en coalición a candidatos de un partido en específico, lo que permite que los electores voten por un candidato sin tener que votar por su partido, como parece ser el caso del Partido Encuentro Social, que podría tener aproximadamente 55 diputados federales, pero, al mismo tiempo, podría perder su registro como instituto político nacional al no obtener el 3% de la votación nominal; caso similar es el PANAL que tampoco alcanzaría el mínimo necesario, en el caso de el Partido del Trabajo, aunque su votación fue baja, alcanzaría a conservar su registro con el 3.9% de los votos.

Y un templo sin pastor

MORENA surgió como un movimiento social de amplia base popular, pero con un solo liderazgo visible: López Obrador. Con el triunfo del tabasqueño, hay que analizar si el joven partido tiene la capacidad de generar líderes que puedan tomar decisiones y llevar al proyecto sin orbitar en la fuerza gravitacional de AMLO, o repetirán el modelo de “Partido de Estado”, como lo fue el PRI en la época de la plutocracia del siglo XX mexicano.

Sólo el tiempo lo dirá.

  1. https://expansion.mx/empresas/2018/07/04/amlo-y-los-representantes-empresariales-comienzan-su-reunion
  2. http://www.sinembargo.mx/03-07-2018/3437235

 




DEL HARTAZGO A LA ESEPERANZA: MÉXICO ANTES Y DESPUÉS DE LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES 2018.

Fuente: Sinembargo.mx

Brenda Perea / Escuela Nacional de Antropología e Historia / El sexenio del Mandatario Enrique Peña Nieto (EPN), ha sido trazado por la impunidad, inseguridad, violencia, corrupción, conflictos diplomáticos, inconformidad social y diversos desastres naturales. Aunque, en un inicio, EPN fue considerado como “la cara de un nuevo PRI”: un partido fresco, joven y renovador, no trajo más que desgracias y descontento para los mexicanos.

En 2014, llegó la crisis más fuerte para su administración al presentarse la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, en Iguala Guerrero, en donde el presidente de México se mantuvo en silencio por dos días. Al no expresar su posición con respecto al tema, la prensa responsabilizó de los hechos al Gobierno estatal (Érika Hernández, CDMX, 02, julio, 2018[1]). Estas y muchas circunstancias más generaron el descontento, enfado y hartazgo de la población mexicana. A la par, tomaron impulso las ideas de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien había desarrollado un innovador proyecto de nación desde las elecciones del 2006 y del 2012, pero la guerra fría, lo intereses políticos, la corrupción, la indiferencia de los mexicanos hacia la política, entre otras cuestiones más le arrebataron el triunfo.

Sin embargo, este 1° de julio la historia fue diferente, pasó lo que hasta el momento fue por mucho tiempo impensable, la ciudadanía comenzó a organizarse, a exigir, expresar su inconformidad e informarse. Si bien es sabido que los medios de comunicación muchas veces se han dedicado a disfrazar, ocultar o difuminar la información, gracias al uso de las redes sociales (como: Facebook, twitter, YouTube y WhatsApp), que se convirtieron en medios de investigación, búsqueda, intercambio y difusión útiles, nos mantuvimos enterados. La gente, el pueblo, algunos jóvenes, estudiantes, trabajadores, intelectuales, padres y madres de familia, es decir, una gran parte de la población, decidió apostar por un cambio, una transformación política, económica, social e ideológica.

Nuestro voto fue pensado, repensado, razonado e impulsado por el ímpetu y necesidad urgente de combatir las desigualdades, la repartición injusta de la riqueza; de los recursos; del poder aunada al uso excesivo de la fuerza que se ha ejercido en nuestro país. Por ello y muchas razones más, la votación nacional para la elección presidencial se inclinó hacia AMLO con un 53.3%[2] a favor, porque muchos de nosotros vimos en su proyecto una oposición contundente, una esperanza para México y una posibilidad para refundar el país; abatir las injusticias y trabajar en pro de los olvidados, aquellos que han vivido en el abandono social, político y económico.

La elección que vivimos ayer cambia la historia y todo el escenario político, pues un partido de reciente creación como MORENA no sólo se lleva la Presidencia, sino que arrasa en al menos cinco gubernaturas y tiene a la mano, con sus aliados, una cómoda mayoría en el Congreso y en ese sentido, también resulta histórica -y para ellos histérica- la derrota que sufrieron PRI, PAN y PRD, pues no sólo perdieron la mayoría de las posiciones de gobierno, sino también quedaron reducidos al mínimo en el Poder Legislativo, derivado del rechazo ciudadano (F. Bartolomé, 02 jul. 2018[3]).

Fuente: Facebook Juan Bernaldo de Quirós

Empero, esta elección no solamente representa el fastidio, rechazo o hartazgo de los ciudadanos, representa una apuesta para desarrollar una democracia (que había estado oxidada), romper con el viejo régimen, abatir inseguridad, la impunidad y los males que han aquejado a México desde hace años.

Hoy, después del triunfo, quedan muchas preguntar por resolver: ¿Cómo se gestará la oposición política? ¿quiénes la liderarán? ¿se desarrollará una nueva izquierda? ¿qué tipo de pensamientos, críticas y cuestionamientos se formarán con respecto a las labores del mandatario empoderado? ¿las palabras, propuestas y el proyecto del nuevo presidente de la Republica serán congruentes con sus acciones? ¿en verdad representará una transformación?  ¿Cuál será su accionar sobre los asuntos centrales que aquejan al país (la reforma educativa, el nuevo aeropuerto, el Sistema Nacional Anticorrupción, el TLCAN, la inseguridad, la reforma energética y los contratos ya existentes en materia petrolera, entre otro más)? Ahora, nos mantenemos a la expectativa y por qué no decirlo, un poco desconcertados, deseamos y merecemos que se respete la vida, la diversidad, las opiniones políticas, religiosas, sociales, etcétera y que se garantice la equidad y estabilidad social.

Al respecto Denise Dresser expresa lo siguiente:

“No temo que México se vuelva Venezuela. Temo que México siga siendo el mismo México. Un país clientelar alimentado por un Estado dadivoso que crea recipientes en vez de participantes. Un país que mantiene el capitalismo de cuates… Un sistema de partido hegemónico renovado con pocos contrapesos” (02, jul. 2018[4]).

No podemos esperar a que el tiempo dirija el rumbo del país, hoy más que nunca, debemos exigir, expresar, apoyar, respetar, unirnos y organizamos, puesto que aun no ganamos, solo hemos dado el primer paso.

[1] Disponible en: https://www.reforma.com/aplicaciones/articulo/default.aspx?Id=1433538&v=2&Fuente=MD [última consulta: 2 de junio de 2018].

[2] Disponible en: https://www.google.com.mx/search?q=elecciones+2018+conteo&oq=elecciones+2018+conteo&aqs=chrome..69i57j0l2.5688j0j8&sourceid=chrome&ie=UTF-8 [última consulta: 2 de julio de 2018).

[3] Disponible en: https://www.reforma.com/aplicaciones/editoriales/editorial.aspx?id=137624 [última consulta: 2 de julio de 2018).

[4] Disponible en: https://www.reforma.com/aplicaciones/editoriales/editorial.aspx?id=137628&po=3 [última consulta: 2 de julio de 2018).




Guía básica para votantes: recursos, herramientas y recomendaciones

El primer minuto del 28 de junio terminan las campañas y empieza el periodo llamado de reflexión, para prepararnos para la jornada electoral más grande de la historia de nuestro país, compartimos herramientas, recomendaciones y recursos en línea para que asistas a votar este 1° de julio bien informado.

Antes que nada, conoce a tus candidatas y candidatos.

Aunque los partidos, coaliciones y candidatos ya no pueden hacer promoción de sus plataformas ni llamar a votar a favor ni en contra de nadie, pero tú si puedes consultar sus propuestas en línea, sea en sus sitios web y redes sociales, así como en las plataformas de los institutos electorales, te compartimos las correspondientes al INE y al IECM:

¿Cuáles son los cargos en juego por entidad federativa? Elije tu estado:

Elaborado por verificado.mx

Ubícate y Ubica tu casilla

Es importante conocer la ubicación de la casilla en donde te corresponde votar; localiza en el frente de tu credencial para votar con fotografía el número de sección:

Ya con este dato, visita el sitio https://ubicatucasilla.ine.mx/ y con esta sencilla herramienta conocerás la ubicación exacta (con mapa incluido) de tu casilla.

¿Estás de viaje? Lleva también tu credencial de paseo

Recuerda que, si el día de la elección te encuentras fuera de tu sección electoral, podrás votar en una casilla especial, podrás votar por los siguientes cargos, dependiendo tu situación:

Aquí hay más información sobre casillas especiales. 

Cómo votar y no morir en el intento

Es importante resaltar que el INE aprobó diferentes formas de votar que son válidas, lo que nos complica un poco las cosas, pero estas son las formas básicas:

Votar por un candidato y un solo partido: esta es la forma más sencilla, puedes cruzar con una X o una ✓ en la casilla de tu elección; procura no invadir otras casillas para que tu elección sea clara.

Votar por un candidato y varios partidos: esta forma es un poco más complicada, únicamente aplica para partidos que vayan en coalición, por lo que debes estar seguro de qué partidos participan, ya que si votas por partidos opositores, tu voto se anulará; para complicar un poco las cosas, las coaliciones pueden variar según el tipo de cargo, por ejemplo la coalición Todos por México, que impulsa la candidatura de José Antonio Meade, compuesta por el PRI, Partido Verde y Nueva Alianza, no van juntos en elecciones para gobernador en algunos estados (por ejemplo Chiapas), así que si decides por esta opción. Infórmate qué partidos participan en la coalición de tu elección. Puedes cruzar con una X o una ✓ en las casillas de tu elección; procura no invadir otras casillas para que tu elección sea clara.

Votar por un candidato independiente: Si en la elección del cargo público por el que votarás hay uno o varios candidatos independientes, puedes votar (sólo por uno), puedes cruzar con una X o una ✓ en la casilla de tu elección; procura no invadir otras casillas para que tu elección sea clara.

Puede practicar tu voto con este simulador para presidencia, senadurías y diputaciones federales:

Por nombres, apodos, acrónimos y apodos: La gran novedad es que ahora podemos votar escribiendo claramente en la boleta en nombre completo, los apellidos, el acrónimo (por ejemplo AMLO) y hasta el apodo con el que pueda ser conocido el candidato (por ejemplo PURI para la candidata Purificación Carpinteiro, RIKY RIQUIN para Ricardo Anaya o EL BRONCO para Jaime Rodríguez Calderón), es importante que tu elección sea lo más clara posible, para que los funcionarios de casillas puedan identificar cuál es tu elección; si utilizas un termino ambiguo (por ejemplo EL BOTAS si quisieras votar por Rodríguez Calderón) o si utilizas palabras ofensivas o altisonantes, tu voto podría ser anulado.

 

Aquí una guía fondo para votar

La consejera Pamela Sanmartín explica como votar si te coaccionan para tomar una foto de tu boleta

 

Pero, ¿si lo que quieres es anular tu voto?

Un ejercicio válido es asistir a votar y anular tu voto o tus votos; permite, asimismo, tener una medición del descontento de la población y es más efectivo que no ir a votar. Además de las formas arriba descritas, puedes, simplemente marcar toda la boleta que deseas anular con una X.

Un grupo de candidatos de Guanajuato, alertan sobre la compra y coacción del voto y recomiendan, para ese caso lo siguiente:

No creas todo lo que oigas

Los rumores y noticias falsas están a la orden del día, lo mismo sea que los lápices del INE se borran (lo que es falso, pero puedes llevar tu propio plumón) o conspiraciones internacionales. Verificado.mx ha resultado ser una herramienta muy útil para inocular esta información; puedes, lo mismo, visitar su sitio web, que solicitarles en redes sociales que verifiquen alguna información que te llegue, e incluso, enviarles cadenas de WhatsApp a su número telefónico (5512455032)

Y cuéntaselo a quién más confianza le tengas

Los delitos electorales incrementan en la medida en que se acerca el día de la elección; van desde la compra y coacción del voto, la intimidación de votantes para no asistir a las urnas, realizar campaña a favor y en contra de candidatos y partidos en tiempos de veda electoral, entrega de beneficios, dádivas o servicios (presentes o la condición de entregarlos a futuro), acarreo de votantes, entre otras prácticas que dañan a nuestro proceso democrático; es importante denunciar estos delitos ante la Fiscalía Especializada para Atención de Delitos Electorales (FEPADE), que es la Institución que procura justicia en materia penal-electoral.

Puedes hacerlo vía telefónica (01 800 833 72 33), en su sitio web http://www.fepade.gob.mx/ o descargando la aplicación gratuita FEPADE MOVIL, disponible para IOS y Android; el proceso de denuncia es sencillo y puedes hacerlo de forma anónima.

Decálogo de los delitos electorales

Por último, recuerda: Votar es un derecho que sólo existe si lo ejerces y es el inicio de otro derecho aún más importante y vital: tener gobernantes y representantes que velen por nuestros intereses y cumplan, en la medida de lo posible, con sus promesas de campaña; por lo que, nuestra siguiente labor, ser exigir que así sea.

Este primero de julio ¡Sal a votar!

 




132 políticos asesinados en el presente proceso electoral: así vota el crimen

FOTO: ESPECIAL/ARCHIVO/CUARTOSCURO.COM

  • 28 precandidatos y 20 candidatos perdieron la vida entre septiembre y julio; hace seis años se reportaron sólo 9 asesinatos en el periodo electoral de esa época.
  • En total, más de 350 asesinatos a funcionarios no electos y 550 agresiones, entre ellas 120 amenazas a candidatos: Etellekt

Al terminar le presente periodo electoral, la consultora Etellekt ha contabilizado, en su indicador de violencia política el asesinato de 132 políticos, siendo la campaña más sangrienta de la que se tenga registro. (1)

Según lo indica la consultora independiente, la mayoría de los afectados aspiraban o participaban en gobiernos municipales y estatales. Guerrero encabeza la lista de estados con 14 candidatos asesinados, Michoacán, Puebla y Oaxaca con 5 asesinados cada uno están en la segunda posición.

Por partidos políticos, el PRI ha perdido 14 candidatos, el PRD 10, MORENA 7, el PAN 6 y MC 5. (2)

Rubén Salazar, director de Etellekt, declaró en entrevista a Aristegui Noticias que no han podido entregar su sexto informe de violencia política, debido a que las cifras aumentan día a día.

Aunque el Consejero Presidente del INE, Lorenzo Córdova declaró a la Revista Proceso que los comicios están blindados, (3) es innegable el poder inhibitorio que tiene esta ola de violencia relacionada con el ámbito político electoral, sobre todo, en zonas dominadas por grupos de violencia organizada. (4)

  1. http://www.etellekt.com
  2. https://www.eleconomista.com.mx/politica/Suman-48-los-asesinatos-de-candidatos-y-precandidatos-reporta-Etellekt-20180626-0053.html
  3. https://www.proceso.com.mx/539915/cordova-confia-en-el-blindaje-del-ine-pero-advierte-sobre-el-dia-despues
  4. http://www.jornada.unam.mx/2018/06/27/politica/011n1pol

 

 

 




CDMX: Réquiem para el PRD y MORENA se alzaría con triunfo y mayoría de diputaciones: El Financiero

Fuente: Quadratin

Según la encuesta publicada el día de hoy por El Financiero, EL Partido de la Revolución Democrática (PRD) se convertiría en la cuarta fuerza política, por debajo del PRI; MORENA ganaría holgadamente la jefatura de gobierno y la mayoría en la novel Cámara de Diputados(1).

También el estudio demoscópico prevé que el Movimiento de Regeneración Nacional se alce con el triunfo en las elecciones para senadores en la ciudad; no incluye diputados federales o alcaldes.

Con una diferencia de 13 puntos, Claudia Sheinbaum supera a la candidata Alejandra Barrales, tras una campaña plagada de acusaciones mutuas de corrupción, enriquecimiento ilícito, e incluso negligencia criminal. De confirmarse el triunfo de la científica, significaría el fin del gobierno de 21 años del PRD.

Fuente: El Financiero

Sin embargo, la peor caía del otrora partido hegemónico en la ciudad, se nota en la intención del voto para diputados locales; el partido del sol azteca se convertiría en la cuarta fuerza política, con apenas el 14% de la intención del voto, por debajo del PRI que cuenta con el 15%; esto representaría la pérdida de su principal bastión histórico y su mayor derrota política desde su fundación.

Fuente: EL Financiero

El Barco que hace agua

Por otro lado, continua la salida de personajes históricos y operadores políticos electorales del partido; Amalia Ortega, fundadora y presidenta de esa organización de izquierda, hizo pública su renuncia al PRD; (2) asimismo, Alejandro Sánchez Camacho, líder de la corriente Izquierda Democrática Nacional, informó que su movimiento, con 200 candidatos, apoyaran la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, (3) lo que también avizora su salida del partido. Ambos políticos argumentaron la pérdida de ideales de izquierda del PRD y la postulación del partido del candidato derechista Ricardo Naya.

En un artículo anterior, comentamos en este espacio el pragmatismo a ultranza de los institutos políticos para conservar el poder;(4) podemos vaticinar que el PRD, partido que encarnó los ideales de la izquierda mexicana, será la primera víctima de tales decisiones.

1.       http://www.elfinanciero.com.mx/elecciones-2018/barrales-sube-pero-aun-esta-a-13-puntos-de-claudia

2.       https://www.animalpolitico.com/2018/06/prd-amalia-garcia/

3.       http://www.milenio.com/elecciones-mexico-2018/corriente-perredista-anuncia-respaldo-amlo-eleccion

4.       http://www.piensoluegovoto.mx/la-etica-y-el-proceso-electoral-2018/

 

 




Con V de vendido: para evidenciar la compra del voto

Tres candidatos independientes de Guanajuato, Javier Mendoza(1), Eugenio Arangüena (2) y Daniel Nieto (3), proponen una estrategia para evidenciar la compra y coacción del voto, anulándolo pero dejando la prueba de cuál partido operó.

  1. http://javiermendozaindependiente.com/
  2. https://www.facebook.com/eugenioaranguenasharpe/
  3. https://www.ine.mx/wp-content/uploads/2018/05/Guanajuato12.pdf



Libro: AMLOfobia, un estudio cualitativo de la UNAM sobre el miedo a López Obrador, capítulo de regalo

Pocos personajes de la historia reciente en nuestro país han suscitado posturas tan enconadas como las que provoca Andrés Manuel López Obrador, Candidato Presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia. Pero, ¿Qué hay detrás de este miedo irracional al tabasqueño? ¿Se puede explicar sólo por las campañas negras que lo han demonizado? ¿Existen factores sociológicos y culturales que provoquen este rechazo? En el volumen AMLOfobia, el Académico Jaime Pérez Dávila, coordina a un grupo de jóvenes investigadores que tratan de dar respuestas a estas y otras preguntas.

Del peligro para México a la silla del águila

López Obrador puede ser considerado el primer gobernador de izquierda con un gobierno ampliamente exitoso y con programas de trabajo llevados a la realidad, que dieron un giro a la lógica de políticas sociales, de administración y obra pública; cabe recordar que el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas sólo gobernó dos años la capital del país, lo que le impidió desarrollar un plan de gobierno ambicioso; fue por así decirlo, un gobierno de transición del autoritarismo a la democracia.

La popularidad del tabasqueño en la ciudad se fue a las nubes durante su mandato; según consulta Mitofsky (a), en 2005 84% de la población de la capital aprobaba su gestión, cifra jamás soñada por algún otro político mexicano; fue cuando López Obrador decidió hacer públicas sus intenciones para contender por la presidencia de la República, lo que dio inicio la más grande persecución político-mediática, iniciada por el proceso del desafuero (b) y seguida por la campaña en medios conocida como “el peligro para México” (c), que demonizó la imagen del ya entonces candidato de PRD, además de la campaña en radio y televisión, hay que recordar los millones de correos electrónicos y llamadas telefónicas, que efectivamente bajaron su intención del voto, sumado a ciertos dislates en su propia campaña, como llamar al Presidente Fox “chachalaca” o no asistir a uno de los debates.

Tras el ampliamente cuestionado triunfo de Felipe Calderón y la instalación del mega plantón en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México, la imagen de AMLO se polarizó: para unos era un mesiánico rijoso que simplemente desea acceder al poder de cualquier forma, mientras que, para otros, era un modelo moral, que combatiría la corrupción y la pobreza; al final su imagen solo podía ser descrita en absolutos.

Han pasado doce años de aquellos días aciagos, en su tercer intento las encuestas parecen demostrar una ventaja casi irremontable a favor de López Obrador, los intentos de guerra sucia no han tenido la efectividad pasada. Según se observa en la evolución de intención del voto elaborada por Oraculus.mx, de hecho, parece no haberle afectado, ya que desde el inicio de la precampaña tiene una tendencia al alza, alcanzando los 50 puntos, cifra sólo vista desde la elección de 1982, con Miguel de la Madrid.

Gráfico elaborado por Javier Márquez para Oraculus.mx consultado el 13 de junio de 2018 a las 11:00 Hrs

En este contexto, es válido analizar los orígenes de esta fobia hacia lo que AMLO es y representa, por lo que es pertinente la aparición del estudio “AMLOfobia” coordinado por Jaime Pérez Dávila, en donde estudiantes investigadores de la UNAM, analizan de forma cualitativa las opiniones de personas contrarias a dicho candidato.

AMLOfobia entrevista con el autor from Margarita AG on Vimeo.

 

En palabras de sus autores:

“Los simpatizantes de AMLO han sido llamados: “feligresía irracional”;” “medida de la miseria humana”; ”perrada”; “pejechairos”; “pejezombis”; “legión de idiotas”; “chavistas”; “populistas” y un largo etcétera. La intolerancia es el estigma que marca las conversaciones políticas de nuestra vida política. No es propia de la ignorancia política o de una ciudadanía infante. Es el producto de una sociedad autoritaria que no reconoce la diferencia y la distinción. Es un fenómeno que atraviesa clases sociales y jerarquías, invade lo mismo al ciudadano común que a los intelectuales; está presente en la familia, en la escuela, en el trabajo, en la iglesia, en el sindicato; en fin, en todos los espacios públicos y privados. Este manifiesto contra la intolerancia analiza y descubre las raíces de la personalidad autoritaria del mexicano.

El propósito de este trabajo es conocer de manera lo más detallada posible, el contenido de los pensamientos, representaciones, argumentos, razonamientos, prejuicios y emociones que explican el fenómeno de la animadversión política. Y de esta manera, contribuir a explicar los procesos de intolerancia y polarización política que tanto afectan a la democracia en México.

El trabajo de investigación consistió en la aplicación de técnicas cualitativas como la búsqueda de información documental sobre el tema de la intolerancia y la animadversión; la realización de entrevistas a profundidad para sondear el contenido de las representaciones y de las emociones que genera Andrés Manuel López como candidato presidencial, en ciudadanos claramente adversos a esa figura política. Estas entrevistas se combinaron con un breve test proyectivo. Asimismo, se utilizó el análisis de contenido para revisar los contenidos de diversos productos comunicativos: los spots políticos contra AMLO en la campaña presidencial de 2006 y un artículo paradigmático de Enrique Krauze, El mesías tropical publicado en Letras Libres en 2006. Fue realizado en el segundo semestre de 2017”.

La obra puede ser adquirida en el teléfono: 5566770259 y en Orizaba 43 en la colonia Roma Norte, con atención al Sr. Policarpio de 10 am a 5 pm.

Reproducimos, con autorización de su autor, el Dr. Rafael Serrano Partida, el interesante prólogo del estudio.


La República que no llega

“Las épocas de indignación son épocas de claridad; no son épocas de perplejidad. Son épocas de exacerbación e irritación colectiva y claridad: a veces incluso demasiada. Sabemos muy bien quién es el malo, quiénes son los malos y quiénes somos los buenos…la identificación de unos culpables no resuelve el problema porque no es un problema que tenga que ver solo con la culpabilidad sino con fallos sistémicos de todo tipo.”Daniel Innerarity[1]

La intolerancia: enemigo íntimo de la democracia

Vivimos tiempos indignados y de gran incertidumbre. En ellos florece la intolerancia. Es uno de los comportamientos colectivos que reflejan la decadencia, la quiebra de un sistema que se pretende democrático. La intolerancia es un síntoma de como el ser social, históricamente construido, puede autodestruirse por su incapacidad de aceptar-se y de aceptar la otredad: los otros, los distintos y los no semejantes. Cuando una sociedad no se escucha y no escucha la otredad, sobreviene la exclusión de lo distinto (lo otro y los otros). Entonces no es posible construir un nosotros, una Res publica, una república[2].

La intolerancia que excluye trae una pérdida de sentido y una reafirmación de lo mismo y semejante (una reiteración negativa del pasado); impide encontrar sentido propio y colectivo en la novedad y obtura la crítica que provienen de lo otro y de los otros. La cosa pública, la Res-publica, se construye sobre lo diferente, es un acuerdo entre los diferentes que buscan encontrar un sentido para convivir mejor bajo los valores/derechos de la libertad, la igualdad y la fraternidad para todos. Nace de lo distinto y demanda respeto, comprensión y entendimiento para lidiar con las diferencias.

La reafirmación de lo semejante rompe la identidad individual/colectiva, quiebra el tejido social y genera anomia/asiliencia social; hace emerger una personalidad autoritaria colectiva que impide una convivencia comprensiva y generosa. Se configura una sociedad violenta donde lo que prevalece es la supremacía del poderoso, la confrontación, el desprecio por el otro, el resentimiento como forma de vida: una sociedad quebrada y dividida, siempre en conflicto: un enjambre de individuos desolados, apresados en sus egos (individualismo consumista).

En la intolerancia no hay cabida para el análisis crítico ni para el reconocimiento de alguna virtud o cualidad de los otros que no piensan ni actúan como nosotros. La intolerancia habita el reino de lo semejante, de lo igual; no admite que podamos vernos a través del espejo del yo que es el otro. La actitud soberbia y finalmente supremacista prevalece sobre las actitudes comprensivas. El intolerante no ve ni escucha más que lo que le reafirma y no lo contradice. Si no hay reconocimiento de lo otro y de los otros la vida pública es imposible y por tanto, construir una democracia que es por definición el gobierno de todos es una tarea inútil y condenada al fracaso.

Se nos ha dicho que la democracia es el método (camino) menos malo para ponernos de acuerdo y construir un proyecto común de vida; y ello implica reconocer la otredad: la pluralidad, la

 

diversidad, la diferenciación y la complejidad de la sociedad, constituida o concretada en la ciudadanía. La democracia es una forma de vida compleja que exige no solamente tolerancia para aceptar lo diferente y opuesto sino la voluntad para construir acuerdos basados en el gobierno de la mayoría que respeta a las minorías[3].

El respeto nace de la comprensión y del entendimiento, de la capacidad para construir consensos entrecruzados (Rawls) producto de diálogos raciocinantes (Habermas). De estos diálogos y de los consensos (acuerdos) nace la República. Requiere de ciudadanos inteligentes, fraternos, comprensivos que acepten el método comunicativo que construye compromisos a partir del diálogo entre las convergencias//divergencias. Implica reconocer que la Res Publica, la cosa pública, es un constructo colectivo que mezcla los deseos individuales o grupales en el filtro de la razón, lo cual exige que los ciudadanos se reconozcan, se escuchen y cumplan con la máxima habermasiana: mi derecho hablar es mi obligación a escuchar. Pero no bastaría con eso, será necesario que los acuerdos se cumplan y se respeten. Ahí nace la virtud de la República: la legitimidad basada en la credibilidad.

Más allá de las esferas de los espacios del macro poder está el espacio ciudadano hoy habitado por la un discurso llanamente esquizoide, intolerante. El discurso de una ciudadanía autoritaria ha ocupado e invadido las discusiones en la opinión pública y debilitado la sociedad republicana[4]. La intolerancia se encuentra en esa actitud arraigada, plenamente enculturizada, que atraviesa todas las ideologías, los partidos, los sindicatos y las organizaciones sociales. Es el caso de México y de una buena parte de su ciudadanía.

La intolerancia a la mexicana

A lo largo de nuestra historia, prevalece un código cultural que constriñe el diálogo racional e impide que vivamos en democracia. El libro que tienen en sus manos, AMLOFOBIA, trata de la intolerancia política en el México de hoy. De cómo un grupo de personas, ciudadanos de una república frágil y todavía inmadura, configura la imagen de un político (Andrés Manuel López Obrador/AMLO) que es distinto, no semejante, a sus percepciones, actitudes y representaciones. Y cómo a través de sus lexias o narrativas se descubre una profunda vena de intolerancia cuyo mecanismo ético/cognitivo está basado en la exclusión de lo otro y de lo otro, en la incomprensión como escucha, en la expulsión de lo diferente/opuesto. Pero en su discurso, esta ciudadanía autoritaria se proyecta atribuyendo a lo otro, lo ajeno a mí, los vicios que se encuentran en su propia personalidad. AMLO es el espejo de ellos mismos: autoritario y ególatra, hipócrita y falso, soberbio y mesiánico; nacionalista y antiglobal. Es no solamente una percepción sino también una actitud y una representación de la ciudadanía mexicana. Al parecer no minoritaria ni marginal.

Explorar los veneros en los que abreva el autoritarismo, el mexicano en particular, nos permite conocer que la democracia es todavía una agenda que México tiene que recorrer. Pero tal y como lo describe AMLOFOBIA, esa agenda está seriamente amenazada. La intolerancia es no solamente una ristra de fobias regidas por la exclusión de lo otro y de los otros sino un mecanismo que segrega la construcción de una República e impide que el país tenga un proyecto de nación, un Estado fuerte donde todos caben y cada cual tiene un lugar para prosperar.

En México, la intolerancia es un estigma histórico. Las fobias y filias, los prejuicios y los perjuicios han habitado la vida de nuestra nación: desde la Colonia hasta nuestros días la intolerancia ha conformado el ser nacional. A lo largo de la historia de México, la ciudadanía, siempre infante, abrevó y de ella emergió un país paradójico: un ser colectivo fraterno/igualitario que emerge circunstancialmente mientras se vive, cotidianamente, en la intolerancia, la impunidad, la exclusión; en un profundo desapego a la ley y el orden, en un mar de corrupción; que muestra el perfil autoritario de nuestra sociedad: una sociedad decadente urgida de una renovación, de una regeneración o reconstitución.

Como lo demuestra AMLOFOBIA, este ser colectivo infante, que no habla porque no escucha, se incubó en la intolerancia religiosa de la Colonia y no fue superado en el período independiente: en el siglo XIX, las pugnas perpetuas entre conservadores y liberales, desmembraron al país y culminaron, en el siglo XX, con una revolución interrumpida de la que emergió un sistema autoritario. En estos siglos prevaleció la intolerancia, lo distinto y lo semejante fue la más de las veces ignorado o excluido: cooptado, reprimido o suprimido. Ya en el siglo XXI, la llamada transición a la democracia ha sido secuestrada por las viejas y las nuevas oligarquías que han trastocado o intervenido la transición democrática, imponiendo modelos perversos que ofrecen, retóricamente, una democracia plena, con contrapesos, incluyente y tolerante pero que realidad muestra como la transición a la democracia ha sido secuestrada y finalmente interrumpida. En México, las instituciones ciudadanas inmediatamente son cooptadas o cercenadas en sus atribuciones o intervenidas en sus consejos o en sus órganos de decisión; los  gobernantes viven de espaldas a la ciudadanía administrando crisis tras crisis con una credibilidad nula y sin credibilidad ni legitimidad.

En esta crisis de sistémica también aparece, como protagonista, una ciudadanía preponderantemente intolerante, sin capacidad de escucha, que ha interiorizado los esquemas autoritarios impuestos por todas las instituciones socializadoras, sobre todo las educativas y las religiosas. La desafección política de la ciudadanía mexicana no sólo abreva en la baja credibilidad de los políticos o de las instituciones (la pérdida del respeto) y en los agravios de una gobernanza corrupta, la cual es evidente, sino también radica en la personalidad autoritaria de una buena parte de la ciudadanía mexicana[5] que impide que la otra ciudadanía, la comprensiva y realmente republicana, aflore y establezca un régimen de libertades y derechos.

El discurso esquizoide de la intolerancia mexicana

El discurso autoritario mexicano tiene una narrativa: las carencias y males de muestra sociedad (la corrupción, la impunidad, la desigualdad y la pobreza ancestral) son producto del actuar de una clase política corrupta que ha traicionado sus promesas y a sus electores. Pero esta narrativa olvida o es omisa de que esta misma ciudadanía, engañada/traicionada, es víctima de su propia intolerancia: no sólo votó y vota por esa clase política degradada sino que la eligió, la sostiene y acepta sus prebendas, sus modos clientelares y corporativos. Incluso se da cuenta de su incongruencia pero se auto-exculpa, volviéndose abstencionista: la otra cara del discurso autoritario es el de una ciudadanía esquizoide que por una parte, acepta cotidianamente la impunidad y la corrupción y por otra, habla y demanda honestidad, transparencia para aquellos que la corrompen. Una contradicción moral que habita en el ser mexicano y que el PRI supo gestionar durante más de 80 años.

El discurso intolerante de la ciudadanía es extra-punitivo y rara vez se observa autocrítico, tal y como AMLOFOBIA lo muestra en las narrativas de los ciudadanos consultados. Confirma lo que Theodor Adorno había apuntado en su paradigmático estudio La personalidad autoritaria, hace ya más de medio siglo[6]:

“Adorno (…) consideró la personalidad autoritaria como la característica de poseer un superego estricto que controla a su vez, un ego más débil incapaz de hacer frente a sus fuertes impulsos. Estos conflictos intrapsíquicos acaban provocando inseguridades personales, lo que finalmente conlleva al superyó de la persona, a ceñirse a las normas convencionales impuestas desde el exterior (convencionalismo), y a la sumisión a las autoridades que imponen estas normas (la sumisión autoritaria). Ante estas inseguridades el individuo desarrolla mecanismos de defensa del ego que se observan en la persona, cuando esta evita la auto-referencia de la ansiedad produciendo un impulso del ello, es decir, proyectando estos mecanismos sobre los colectivos “inferiores” de la cultura dada (proyectividad), mediante una intolerancia basada en creencias conservadoras (el poder altamente evaluativo y duro) y rígidas (estereotipadas). Además, el individuo crea una visión cínica de la humanidad y establece una dependencia de la fuerza y la resistencia que es el resultado de las ansiedades producidas por fallas percibidas en las normas convencionales de la sociedad (la destructividad y el cinismo). Otras características propias de este tipo de personalidad, se basan en una tendencia general a centrarse en aquellos que violan los valores convencionales, y como resultado actúan con dureza hacia ellos (la agresión autoritaria), establecen una oposición general a las tendencias subjetivas y creativas (anti-intracepción), también presentan cierta tendencia a creer en la determinación mística (superstición) y, por último, desarrollan una preocupación exagerada con la promiscuidad”[7]

Por supuesto, en la historia mexicana han sucedido momentos brillantes, solidarios, fraternos que hacen aflorar la existencia de una ciudadanía tolerante, comprensiva e incluyente: la Reforma, el triunfo de la República sobre la intervención francesa, la restauración de la Republica, el triunfo de madero, la Convención de Aguascalientes, la expropiación petrolera, el movimiento estudiantil del 68 y la organización ciudadana ante catástrofes ecológicas. Pero han sido breves momentos, si luminosos pero inmediatamente apagados, subsumidos en el mar gris y pastoso de una cotidianeidad en la que rige la impunidad, la insolidaridad, el abuso y los agravios.

Esta personalidad autoritaria, Adorno dixit, impide construir un país libre, igualitario y fraterno. Se descubre que en México la intolerancia, como mecanismo excluyente de lo otro, de los otros, ha sido un proceso alienado que ha obturado la posibilidad de construir un sistema democrático. En sus conclusiones AMLOFOBIA afirma:

“México formalmente (perdón por el adjetivo), es desde hace casi doscientos años, una República democrática, pero en el fondo de los comportamientos, las actitudes y los pensamientos sociales, y en el contexto y a la luz de los resultados de la presente investigación, podemos decir que todavía estamos constituidos en una sociedad pre moderna, tal vez mezclada con una sociedad líquida, sin principios ni fundamentos firmes de convicción.  De muchas maneras también somos una sociedad de pensamiento colonialista, jerárquica, etnocéntrica, egocéntrica, autoritaria, monárquica, y de muchas formas intolerante, racista, discriminatoria y clasista; que no cree en la igualdad, en la libertad de los de abajo y mucho menos en la fraternidad de los que no son “exitosos”; tampoco cree en la solución de los problemas sociales, esa pretensión es una utopía; no cree en el interés público, ni en la política a la que ve con ojos del medioevo, una actividad insana que hace descuidar el trabajo y a la familia, lo más importante en el contexto (católico – religioso) de un verdadero hombre – mujer de bien.”

Al leer los resultados de la investigación etnográfica que muestra AMLOFBIA nos queda claro que la animadversión a AMLO es una madeja de opiniones basadas en actitudes y representaciones construidas desde la perspectiva de sus adversos, en la que aflora constantemente la intolerancia y pocas o nulas actitudes matizadas, comprensivas. Se magnifican sus errores, se endilgan calificativos que lo niegan; no se incorporan elementos de constatación de sus afirmaciones y por supuesto, no se le ofrece el derecho a la duda o la réplica. Por supuesto que la imagen de un político como López Obrador concita fobias y filias (algunas ciertas y otras falsas), ambas más dominadas por la pasión que por la razón; pero cuando revisamos las lexias de este estudio descubrimos que lo que predomina es la descalificación y el insulto, nunca un intento por comprenderlo. He aquí un ramillete del discurso autoritario mexicano (las negritas son subrayados míos):

“No, no me genera desconfianza porque no confío en él. Como no confío, tampoco desconfío, o sea yo lo desprecio, lo odio, se me hace tan poca cosa y tan evidentemente ruin que no confío, pero entonces tampoco puedo desconfiar” [8]

“Efectivamente no me identifico con él, ni me inspira confianza por el hecho de que sus ideas no tienen pies ni cabeza[9]

Creo que es una persona muy, mmm, es muy malcriado, creo que es un burrazo de primera, una persona que ni siquiera sabe hablar, que para la cantidad de tiempo que ha vivido o que ha estado en la política ya es para que se le hubiera quitado su acento ridículo (…) sobre todo creo que es oportunista, engreído, muy burro, aparte creo que se enorgullece de eso, que es lo peor[10]

“(…) no sé, es una persona como cualquier otra, pero también está loco ¿no? O sea, de repente como que quiere ir más allá de lo ordinario y eso me molesta[11]

“Lo que más me enoja de él es el discurso de odio. El hacer que los mexicanos nos pongamos en contra de nosotros mismos. Me molesta mucho que fomente el odio del pobre hacía el rico. Cuando realmente está fomentando el odio del pobre hacia la clase media, eso se me hace muy grave y muy peligroso el día de hoy, No se me hace peligroso para mañana o para si él llega al poder. Se me hace peligroso hoy, porque está dándole un rostro a las frustraciones o a las carencias de los pobres. Un rostro para desquitarse, y ese rostro es la clase media. Porque obviamente a la clase alta no van a llegar. Los pobres no van a poder llegar a afectar a la clase alta, entonces al no poder ahorcar a Carlos Slim, pues entonces se pueden meter a robar y a violar a la vecina de clase media. Todo lo tenemos en el rubro cultural; tú ves gente realmente necesitada en el sureste, incluso también aquí en la ciudad, pero se la pasan bebiendo cerveza y acostados en la hamaca mientras la señora va a trabajar de sirvienta a una casa de clase media. El sueldo que se gana la señora sirve para mantener pobremente a toda la familia. Yo creo que la pobreza es una mezcla también no sólo de esas oportunidades que hay, sino de esa cultura del “yo no quiero hacer nada, que el gobierno me dé, que me resuelva, y que el gobierno tiene la culpa de que esté jodido”. Creo que eso es lo que nos hace daño y gran parte del discurso de Andrés Manuel es una forma de reforzar ese pensamiento que nos lleva al carajo como país”[12]

Tanto en el grupo de personas entrevistadas, en el análisis de contenido de los spots políticos de opositores a AMLO en la campaña del 2006 como en el análisis de contenido de un texto provocador de Enrique Krauze en el 2006 (El mesías tropical) tienen un hilo conductor común: la intolerancia. Llama la atención que en las tres narrativas: las de los entrevistados, los guiones de los spots y el artículo de Krauze se identifican las mismas valoraciones sobre la personalidad de AMLO. Se rigen por una visión empobrecida basada en la descalificación y no en una crítica constructiva, comprensiva que reconozca algún valor en el otro.

El análisis de contenido del artículo El mesías tropical (2006) me parece particularmente esclarecedor, ya que desde la autosuficiencia académica tanto del autor como del medio (Letras Libres) se preconiza la intolerancia esgrimiendo los mismos argumentos o prejuicios/perjuicios que usa la ciudadanía cegada y cargada de perjuicios para describir y descalificar  a López Obrador y a su actuar político. Lo que cambia es el estilo: en el mundo del círculo verde, la doxa, el lenguaje llano y en el mundo rojo, sofisticado, el lenguaje políticamente correcto de la academia: uno construido desde la conversación cotidiana, a pie de urna y otro, pringado de metáforas y adjetivos; citas cultas para el aplauso de los decisores y los stakeholders del establecimiento político.

La narrativa de la intolerancia: los bárbaros del sur y el mesías del Grijalva

Pero el discurso sigue una misma pauta, tanto para los del círculo rojo como para los del verde. Se  rige por una misma línea discursiva: la pobreza, la vileza, la falsedad, la satrapía de la personalidad de AMLO que se expresan en su populismo, mesianismo, autoritarismo y demagogia. Pero el que habla o escribe lo hace alejándose de cualquier responsabilidad o imperativo ético, como respetar al otro[13]. Este mecanismo discursivo, del intolerante, lo hace para colocarse como meta-observador y atribuirse agudeza psicológica y capacidad crítica para analizar o dar una opinión superior sobre de alguien al que de antemano se le injuria y se le ofende.

Es el caso del artículo de Enrique Krauze, éste juzga desde el podio de la racionalidad y la intelectualidad; esgrime su superioridad desde categorías psicológicas e históricas, discutibles, para menospreciar, denostar, a quien de antemano le genera animadversión. Una mezcla discursiva anidada en su fobia personal a AMLO. Habría que psicoanalizar las recaídas judeocristianas de Krauze cuando define una personalidad a partir de metáforas que convierten a López Obrador en una versión tropical de un cacique (heredero del temible Garrido Canabal), un sujeto de espaldas a la modernidad, turbulento/violento como el Grijalva y nublado por su providencialismo, un personaje autoritario que no representa a la izquierda moderna y que su mesianismo cristiano lo ha acomodado a su ego, etcétera: ¿algo peor? En un largo ensayo plagado de adjetivos descalificadores sólo una mención positiva, brevísima, donde Krauze le concede, a  AMLO, tener algunas ideas innovadoras. Vaya Moisés del Altiplano:

“Ése es “el hombre de acción que a todas sus huestes trae redención”. La versión actual de Garrido Canabal que desde el poder purificará y organizará a la sociedad, mostrándole el camino de la verdadera convivencia, liberándola de sus opresores…”

“… da la espalda a las ineludibles realidades del mundo globalizado e incluye planes extravagantes e irrealizables, pero contiene también ideas innovadoras, socialmente necesarias. Lo que preocupa de López Obrador es López Obrador. No representa a la izquierda moderna”… “Representa a la izquierda autoritaria. “No es un pragmático”

“…el altiplano no lo atempera, le gana la ‘pasión tropical’.” Pero la suya no es una simple pasión política, sino una pasión nimbada por una misión providencial que no podrá dejar de ser esencialmente disruptiva, intolerante.”

López Obrador no era cristiano porque admirara la doctrina de amor de los Evangelios, porque creyera en el perdón, la misericordia, la “paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”. Él era “fundamentalmente cristiano” porque admiraba a Jesús en la justa medida en que la vida de Jesús se parecía a la suya propia: comprometida con los pobres hasta ser perseguido por los poderosos. La doble referencia a “su época” y “su tiempo” implicaba necesariamente la referencia tácita a nuestra época y a nuestro tiempo, donde otro rebelde, oriundo no de Belén sino de Tepetitán, había sido perseguido y espiado por los poderosos, y estuvo a punto de ser crucificado en el calvario del desafuero. No había sombra de cinismo en esta declaración: había candor, el candor de un líder mesiánico que, para serlo cabalmente, y para convocar la fe, tiene que ser el primero en creer en su propio llamado. No se cree Jesús, pero sí algo parecido” [14]

En este discurso lo que predomina es una visión civilizada que muestra a un político que representa un bárbaro candoroso, iluminado por su compromiso con los pobres. El texto concluye:

“El concepto global que puede expresar todo el entramado de significados atribuidos a AMLO tanto en los spots de televisión de la campaña presidencial del 2006, emitidos en general por los adversarios políticos de Andrés Manuel López Obrador, así como de los valores o atributos implicados en el artículo de “el mesías tropical” publicado en la revista Letras Libres y que subyace de manera profunda en el enfoque de estos adversarios políticos, es el de Barbarie[15].

“El resorte profundo de significado, el lugar desde donde se ve a la figura política y las acciones políticas de Andrés Manuel López Obrador, es por tanto el de “la mirada civilizada”, por lo menos en la autoconsideración que de sí mismos hacen estos adversarios políticos de Andrés Manuel López Obrador.  Con esto, ya podemos construir las líneas generales de esta estructura de significado que es empleada para ver, analizar y calificar la acción política de AMLO, y que de múltiples maneras ha circulado en el sistema de representaciones sociales de la política mexicana, y en los imaginarios y políticos y sociales de la población en las primeras dos décadas del siglo XXI.”

AMLOFOBIA nos muestra la gravedad de la intolerancia y sus efectos en la polarización del país. En este proceso, la izquierda o las izquierdas también habitan tramos de intolerancia, exclusión y son igualmente perniciosos. El autoritarismo no es exclusivo de un individuo, una clase, un partido o un corporativo, es una forma cultural internalizada en nuestros modelos de convivencia que a decir del estudio realizado nos advierte de un hecho mayor: la fractura social, política y cultural en la que habita México, profunda y dolorosa:

En México no es una lucha de proyectos sociales lo que está en juego, sino, proponemos, el conflicto elemental entre la desesperación de la pobreza y la defensa ciega, a veces irracional del interés privado.  Conflicto en el que el detonador de una explosión social de proporciones, lo conforma la exaltación de los estados de ánimo y las humillaciones infligidas, que pueden ser más lesivas, profundas y dolorosas que los golpes físicos, y pueden desatar acciones de un altísimo grado de violencia, incluso odio.

Lo cual se expresa en mundo polarizado: un norte que desprecia a un sur y un sur resentido contra el norte mexicano. O una sociedad en la que habitan ciudadanos siempre confrontados por el desprecio y el resentimiento. AMLOFOBIA nos aclara:

“El problema es más grave que el eterno desacoplamiento de nuestro país a las tendencias y desarrollos planetarios. El verdadero problema, es que están dadas las condiciones para una ruptura social de proporciones gigantescas, no sólo por la desigualdad socioeconómica que tiene en la miseria a más de la mitad del país, documentada y acreditada incluso por estudios oficiales, sino también por la preocupante existencia de impulsos destructivos o estados emocionales cargados de agresividad, y actitudes y consideraciones ideológicas que empujan al rechazo, a la discriminación, la intolerancia de lo diferente, de lo menor, de lo que está naturalmente debajo de mí, es decir, un tipo de diferencia que tiene un muy claro rasgo de inferioridad clasista:  El pobre, el mal educado, el pelado, el ignorante, el huevón, que contra todos los resultados de investigación en ciencias sociales, sigue siendo pobre porque quiere, condena a la que se le puede seguir añadiendo los calificativos que se quiera, inferiores, miserables, tontos y aun ¡pendejos!”

AMLOFOBIA es una investigación realizada por un grupo de estudiantes de la UNAM (Facultad de Estudios Superiores de Acatlán) que conducidos por su profesor, Jaime Pérez Dávila muestran fehacientemente las debilidades de nuestro sistema social y nuestra incapacidad para construir una sociedad justa y próspera. Ya en el libro Por qué vendo mi voto (FES/Acatlán UNAM, 2017), los estudiantes de Acatlán mostraban con rigor que la sociedad mexicana era conservadora y utilitarista, profundamente endogámica y sin concepto de vida pública, despolitizada. Ahora con AMLOFOBIA, nos muestran que es además, una sociedad intolerante. Y que en momentos de incertidumbre afloran el desprecio y el resentimiento más que el aprecio y la reconciliación.

En sus conclusiones, AMLOFOBIA nos alerta de que existe ya un quiebre institucional que podría terminar de desbaratar el tejido social. Que estamos ante una deriva autoritaria y una intervención o parálisis de la democracia que puede concluir en una implosión o explosión social de gran magnitud[16]. Las elecciones de presidenciales de 2018 definirá el futuro democrático de México. AMLOFOBIA lo describe de la siguiente manera:

“En México puede ocurrir lo mismo, de muchas maneras ya ocurre.  Las condiciones de una polarización social han sido construidas desde hace mucho tiempo: Pobreza, desigualdad, marginación, resentimiento, discriminación, racismo, clasismo, no se deben de forma específica y particular a ninguno de los actores políticos en activo, en estos momentos, es responsabilidad de las malas decisiones tomadas por el conjunto de los gobiernos mexicanos a lo largo de su historia y que han llevado a una muy seria y profunda descomposición de la vida pública.  Sin embargo, cualquiera de ellos, o todos, pueden decidir oprimir el botón rojo de la polarización y el enfrentamiento, si no atienden, si no respetan y peor aún, si descalifican y humillan a dirigentes y a los contingentes de seguidores de cualquiera de los bandos.  De hecho, lo han venido haciendo desde el año 2006, llevamos ya doce años de tentar al diablo, o si prefiere, “de picarle las costillas al tigre”.

A pesar de esta severa advertencia, estos tiempos son tiempos inciertos pero claros; no luminosos ni solares. Como dice Daniel Innerarity, son tiempos en los que se identifica meridianamente quien es quien y de qué lado está: los buenos republicanos y los malos republicanos se manifiestan y se conocen. Pero no basta, es necesario saber dónde intervenir para que la República se instale por fin en nuestra vida pública. Impulsar, como dice las conclusiones de este texto, una segunda transición a la gobernabilidad democrática. Son tiempos lunares pero no crepusculares, anuncian el cambio. Esperamos que nazca la República. Ésta que hoy tenemos ha fracasado.

Primavera del 2018 en la Ciudad de México

Rafael Serrano

[1] Gascón, D. De la indignación a la perplejidad. Entrevista a Daniel Innerarity. Letras libres. Ver en el sitio: http://www.letraslibres.com/espana-mexico/politica/entrevista-daniel-innerarity-tratar-gente-que-no-piensa-como-nosotros-impide-que-nos-volvamos-locos

[2]Rēs pūblica es una expresión del latín, que significa literalmente “cosa pública“, lo que se conoce modernamente como esfera pública. Etimológicamente, es el origen de la palabra “república” y, conceptualmente, de la inglesa commonwealth. Su uso se vincula generalmente con los conceptos actuales de sector público y Estado, y con los conceptos tradicionales de bien común y procomún”. Wikipedia en el sitio: https://es.wikipedia.org/wiki/Res_publica

[3] “La democracia es un conjunto de valores y procedimientos que hay que saber orquestar y equilibrar (participación ciudadana, elecciones libres, juicio de los expertos, soberanía nacional, protección de las minorías, primacía del derecho, deliberación, representación…”Inneriraty, D. (2016). Por una democracia compleja. El País. Ver en el sitio: https://elpais.com/elpais/2016/11/10/opinion/1478806557_486421.html

[4] “Los grandes sistemas políticos a lo largo de la humanidad han sido aquellos que no han esperado demasiado de sus gobernantes ni han temido demasiado de ellos, en los que había sistemas equilibradores, checks and balances, instituciones que permitían sobrevivir al paso de gente desastrosa.” Gascón, D. De la indignación a la perplejidad. Entrevista a Daniel Innerarity. Letras libres. Ver en el sitio: http://www.letraslibres.com/espana-mexico/politica/entrevista-daniel-innerarity-tratar-gente-que-no-piensa-como-nosotros-impide-que-nos-volvamos-locos

[5]Personalidad autoritaria es el conjunto de características individuales que, adquiridas durante la infancia, predisponen a un individuo a aceptar y adoptar creencias políticas antidemocráticas, encontrar satisfacción en la sumisión a la autoridad, dirigiendo la agresión hacia las minorías sociales, étnicas o a los grupos sometidos a la marginación social. Esta personalidad se caracteriza por la presencia de actitudes intolerantes como la xenofobia, el racismo, la discriminación social entre otros. También se caracteriza por unas formas de pensar muy determinadas y rígidas, es decir, estereotipadas, con abundancia de prejuicios, actitudes propias del conservadurismo y actitudes intolerantes.” Cuya referencia mayor es el estudio paradigmático de T. Adorno, La personalidad autoritaria, basado en los conceptos de Erich Fromm y Freud. En wikipedia. Ver en el sitio: https://es.wikipedia.org/wiki/Personalidad_autoritaria

[6] Adorno, T. W., Frenkel-Brunswik, E., Levinson, D.J., Sanford, R. N. (1950). The Authoritarian Personality. Norton: NY.

[7] En wikipedia. Ver en el sitio: https://es.wikipedia.org/wiki/Personalidad_autoritaria

[8] Tiburcio Rodríguez, Samantha. “Entrevista a Gabriela Ari Elías Santillán, 31 años, Cuauhtémoc CDMX”. Fecha: del 26 de agosto al 5 de octubre 2017.

[9] Hernández Luis, José Manuel. “Entrevista a Brayam Emanuel Rodríguez Hernández, 20 años, Nicolás Romero Edo. de Méx.”. Fecha: del 25 de agosto al 23 de septiembre del 2017.

[10] Tiburcio Rodríguez Samantha, “Entrevista a profundidad a Gabriela Ari Elías Santillán”, 31 años, Delegación Cuauhtémoc, del 26 de agosto al 5 de octubre de 2017.

[11] Pérez Quiroz Tania Berenice, “Entrevista a profundidad a Francisco Altamirano López”, del 18 de agosto al 14 de septiembre de 2017

[12] Alarcón Monroy Ada Paulina, “Entrevista a Úrsula (Pseudónimo)” /46 años/ Fraccionamiento Los Morales, Cuautitlán, Edo. Méx. / 31 agosto y 17 de septiembre del 2017

[13] “…la pérdida del respeto, la distancia de lo otro y de los otros, desintegra al público. El público era, en el mundo moderno, un conjunto de individuos que se miran desde esta lejanía y que por tanto se respetaban porque no se inmiscuían en lo privado, no se privatizaba lo público. Lo público era aquello que surgía del respeto a los individuos privados. Pero también el respeto consiste en aceptar la novedad que transportan las opiniones de los otros.” Serrano, R (2014). En el Enjambre. Para una crítica de la opinión pública posmoderna. Reseña del libro de Han, Byun-Chul (2014). En el enjambre. Herder, Barcelona, 110 pp.

[14] Krauze, Enrique, “El mesías tropical”, revista letras libres, originalmente publicado en el mes de junio del año 2006, http://www.letraslibres.com/espana-mexico/revista/el-mesias-tropical

[15] “En este contexto, la antigua Grecia acuñó el término bárbaro como una onomatopeya para discriminar a todos aquellos extranjeros que no hablaban su idioma, es decir, a los que estaban excluidos de la cultura helenística, considerada superior, y que tomaban cuerpo en las denominaciones de “los otros”, los diferentes.  Un dato que es importante recordar, es que el concepto de bárbaro en Grecia, ayudó a construir el discurso bélico en contra de los persas.  Más tarde el imperio romano lo utilizó para referirse a quienes no poseen las “civitas”, término que hace alusión al régimen jurídico que regula las acciones de los hombres, el derecho.  En este sentido, el bárbaro es entonces aquel que no posee la ley, a la vez que designa al otro diferente, que, al mismo tiempo, en la experiencia del imperio romano, es un invasor” Delfín Guillaumin, María Eugenía, “Civilización y barbarie, historia de dos conceptos”, Pacarina del sur, Revista de pensamiento crítico latinoamericano, 09/11/ 2016. Ver en el sitio:  http://pacarinadelsur.com/home/indoamerica/1473-civilizacion-y-barbarie-historia-de-dos-conceptos

[16] “El asunto es que si esta estructura de significación originalmente movilizó a la humanidad en su conjunto, en el contexto de la lucha política que se desarrolla en nuestro país en las primeras décadas del siglo XXI, intenta movilizar a una parte de los mexicanos, los considerados civilizados, en contra de otra parte de mexicanos considerados inferiores, los incivilizados, con los que se articula una contradicción social y política de descalificación, intolerancia y negación, que bien vistas las cosas, pueden servir también para la construcción de las condiciones que sirvan o faciliten la configuración de un contexto de fuerte polarización social y aun de combustible para una guerra civil.” Ver las conclusiones del reporte de investigación.

 

 

 




¿Vale la pena debatir? De herramienta democrática a espectáculo mediático

Fuente: Youtube INE

Termina el tercer debate presidencial, en Mérida Yucatán. Una suma de dislates acusaciones poco fundamentadas y descalificaciones desfilaron por las pantallas; promesas y muy pocas propuestas -expuestas genéricamente- debido al formato que no permite un intercambio de ideas. Quedan las preguntas ¿los debates son una herramienta útil? y ¿eso infiere en las preferencias electorales?

El debate entre Nixon y Kennedy en 1960, fundó la tradición de los encuentros entre candidatos para dar a conocer sus plataformas, pero también para que el electorado se acercara más a la personalidad y estilo de los postulantes. (Druckman, 2003) (1)

Desde entonces se tiene la idea de que los debates son una herramienta útil para lo toma de decisiones de los votantes y que son, asimismo, una carta compromiso para quién resulte ganador. Pero ¿en nuestro país sucede así? ¿son los debates, con el formato mexicano, eficaces para la comunicación política? El tercer debate entre candidatos a la presidencia, el 12 de junio, parece demostrarnos que no.

Des el primer debate presidencial en 1994 entre los entonces candidatos Cuauhtémoc Cárdenas, Diego Fernández de Cevallos y Ernesto Cedillo, se denotó las resistencias del sistema político mexicano a debatir. (2) Los acuerdos para los tiempos y formatos ofrecieron un evento acartonado, en donde se limitaron a repetir promesas de campaña y descalificar a sus contrincantes, tradición que ha sido repetida casi sin variantes hasta el debate de Mérida.

El Picht y el Spin que nunca llegaron

Las estrategias de debate (conocidas como el picht), consistentes en la elaboración de argumentos, replica de los argumentos del contrario y exhibición de las debilidades del oponente, en México se ha limitado la exhibición de cartulinas, gráficas o fotografías, que sólo quedan en la anécdota.

Existe la creencia de que “el ganador del debate” debería ver mejorada su posición en las preferencias electorales, por lo que los candidatos desarrollan modelos de comunicación “post debate” para colocar la idea en los medios, de que ellos fueron los vencedores (llamados Spin); (3) sin embargo en México, la evidencia demuestra de que los debates no cambian significativamente las preferencias. (4)

Para el caso de las actuales elecciones, el observatorio ciudadano Oraculus.mx, realiza un ejercicio de integración de encuestas (poll of polls). (5) En la gráfica de preferencias agregadas efectivas, se observa que. a pesar de que el candidato de la Alianza, Ricardo Anaya, parece ser el más efectivo durante los debates (6), eso no incide en su porcentaje de intención de voto. Por su parte, el representante de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, puntero en las preferencias, ha mejorado sus números, a pesar de ser el principal atacado por sus contrapartes:

Gráfico elaborado por Javier Márquez para Oraculus.mx consultado el 13 de junio de 2018 a las 11:00 Hrs

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Ni con el pétalo de una rosa

El acartonamiento de los debates mexicanos se explica por la forma en que los representantes de los partidos y la coaliciones pactan el formato, con reglas rígidas que protegen a sus representados, lo que les impide debatir realmente. (7)

Es prioritario retomar el espíritu de los debates como herramienta de comunicación política; que, como comenta el Dr. Rafael Serrano Partida, “rescatando la tradición medieval de confrontar ideas, en donde dos personajes en conflicto enfrentan sus posturas” con argumentos elaborados y claros:

“La dialéctica –la habilidad de componer silogismos y atacar los del contrario, el arte de razonar con habilidad– era la herramienta básica para buscar y encontrar la verdad. Un profesor medieval debía ser capaz de defender sus postulados en contienda pública: eran pensadores y disputadores”. (8)

 

  1. Druckman, J. N. (2003): «The Power of Television Images: The First Kennedy-Nixon Debate Revisited», The Journal of Politics, 65:2, 559-571.
  2. https://www.eleconomista.com.mx/opinion/El-debate-de-1994-20180422-0077.html
  3. http://www.alice-comunicacionpolitica.com/wikialice/index.php/Debates_electorales
  4. https://www.nytimes.com/es/2018/04/23/debates-presidenciales-2018-amlo-anaya/
  5. https://oraculus.mx/poll-of-polls/
  6. https://mx.reuters.com/article/elecciones-mexico-debate-idMXL1N1S01QO
  7. http://www.sinembargo.mx/21-04-2018/3409793
  8. http://www.letraslibres.com/mexico-espana/debates-medievales-hispanicos

 

 




Análisis y libro gratis: Violencia a periodistas y cómo romper el silencio

Ataque al Periódico El Norte

México esta viviendo el proceso electoral más grande de su historia, bajo el fuego cruzado del crimen organizado, las fuerzas armadas y cuerpos policiales debilitados y en muchos casos, infiltrados por delincuentes, ¿de qué manera es afectado el ejercicio del periodismo? y esto ¿cómo afecta al proceso de democratización del país? Exploramos escenarios y compartimos con nuestros lectores, un valiente ejercicio de crónica de quienes viven en carne propia, reportear desde este infierno, compiladas en el libro Romper el Silencio, disponible para su descarga gratuita.

Estas ruinas que reporteas

El proceso de descomposición social y el incremento en los índices de violencia e inseguridad se han agudizado en los dos últimos sexenios con la fallida “guerra contra el crimen”. Los miles de desaparecidos, los ciento de miles de muertos, huérfanos, viudas y viudos, desplazados y afectados exigen un cambio de rumbo de forma urgente. (1) Temas como la justicia de proximidad, seguridad pública y certeza en la impartición de justicia (2) son imperativos para la agenda de los gobiernos que surjan este primero de julio.

Un gremio ha sido especialmente afectado, el de los periodistas y medios de comunicación, pieza clave para la consolidación del proceso democrático de nuestro país, en su informe Actos de violencia contra periodistas de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH considera que:

Los actos de violencia contra periodistas tienen un triple efecto:

  • Vulneran el derecho de las víctimas a expresar y difundir sus ideas, opiniones e información;
  • Generan un efecto amedrentador y de silenciamiento en sus pares;
  • Violan los derechos de las personas y las sociedades a buscar y recibir información e ideas de cualquier tipo.

Más aún, la falta de debida diligencia en la investigación, persecución y sanción de todos los responsables puede generar una violación adicional a los derechos al acceso a la justicia y a las garantías judiciales. (3)

La violencia contra periodistas y medios van desde la intimidación, amenazas, presión para cambiar líneas editoriales o para no cubrir ciertos temas, hasta el secuestro, tortura y finalmente, el asesinato.

La gran mayoría de las víctimas son periodistas de medios locales, que cubren la fuente de violencia, pero también de política, quienes han aprendido a “convivir” con el miedo a ser levantados o “llamados” por el cacique local (sea un gobernante o un líder criminal), a manejar códigos de silencio, reportear en grupo o hacer notas sin firmarlas y en el caso extremo, a desplazarse de su localidad para preservar la vida y la integridad, amparándose en los mecanismos de protección a periodistas y defensores de los Derechos Humanos, que por las cifras de periodistas asesinatos y desaparecidos, han demostrado su ineficiencia.

Hasta el día de hoy, más de 115 periodistas han sido asesinados en México en el periodo de la alternancia (2000-2108) con un altísimo grado de impunidad, lo que es un aliciente para continuar con la masacre. (4)

La revista The Economist considera la situación mexicana es sólo comparable con la de un país en guerra, con un índice democrático de 6.4, equivalente al de República del Salvador y en su reporte anual sobre democracia, considera a México como “una democracia deficiente” (5)

“En México es más peligroso investigar un asesinato que cometerlo” John Gliber


La ley chayote que nos espina la mano a todos

La publicación de la ley general de comunicación social, conocida como “la ley chayote”, faculta lo que por años los mismos gobiernos de la alternancia hicieron fuera de la norma: destinar cantidades desorbitantes en gasto promocional, rebasando exponencialmente lo asignado por la Cámara de Diputados, con dos fines perversos: mejorar su propia imagen y tener el control editorial de los medios, principalmente de los pequeños de provincia que, sin la publicidad oficial, simplemente tendrían que cerrar sus puertas. (6) Una pregunta pertinente es ¿Qué hará el próximo presidente de la República con esta ley? ¿la vetará o la usará?

Imaginar la barbarie, imaginar soluciones

¿Existen mecanismos posibles para proteger a los periodistas y al mismo tiempo asegurar la libertad de expresión y los derechos de las audiencias? En un principio deberían solucionarse los altos índices de violencia en el país; asimismo, la abolición del yugo editorial por parte de los gobiernos y el gasto oficial. La organización del gremio es clave, como en el caso colombiano que, en los años aciagos de su propio narcoterrorismo, reporteaban desde la clandestinidad, como titulares unificados y una voluntad férrea y heroica. (7)

Las voces mexicanas: voces en silencio

Tras el asesinato del periodista Javier Valdés (8), un grupo de 22 periodistas y reporteros decidieron, a manera de homenaje, narrar sus propias historias, de la forma en que optaron por silenciarse, autocensurarse, alinearse o exiliarse; en las páginas del libro “Romper el Silencio” (Ruíz parra, Emiliano, Almazán, Alejandro y Rea, Daniela, compiladores y editores, 2018), se da cuenta de los mecanismos utilizados por criminales y autoridades para coaccionar a los comunicadores, la memoria de Valdés sirve como un Virgilio que nos lleva a pasear por el infierno de la prensa mexicana.

#ROMPERELSILENCIO: 22 CRÓNICAS DE PERIODISTAS EN ZONA DE RIESGO LIBRO GRATIS

Reproducimos, con autorización de sus editores, el espléndido prólogo del libro Romper el Silencio, 22 gritos contra la censura; relatos en primera persona de periodistas que trabajan en zonas de peligro. Se trata de valiosos testimonios que dan cuenta de una de las épocas más oscuras para el periodismo en México. Generosamente, autores y editores han decidido compartir de manera gratuita el texto para su mayor difusión. Al final del prologo, incluímos también, la presentación en el Foro Javier Valdez de la Feria Internacional del Libro en el Zócalo, 2017, como un sentido homenaje a los cominicadores asesinados, pero también como un reconocimiento a quienes resisten desde sus propias trincheras.

Descargar el libro completo en PDF.

Prólogo

Pensábamos llamar a este libro Geografía del silencio porque se trataba de contar los espacios donde la prensa es silenciada por el narcopoder con la amenaza, el hostigamiento, la muerte. En cuanto recibimos los textos de nuestros compañeros nos dimos cuenta del error en el que estábamos. Porque incluso cuando hay silencio, se abre una profunda reflexión sobre el periodismo como ese acto que ejercemos porque queremos y creemos en una sociedad mejor. Este libro, si algo es, es un grito de compromiso con la vida y con el oficio, y también un grito de dolor y de soledad.

Al fondo, como paisaje cotidiano de estas historias, hay un concierto de silencio, de precarización y censura, donde unos saquean al erario, otros despojan a la gente (a través de secuestros y extorsiones) y otros se roban a los jóvenes: los reclutan como halcones, pistoleros, grameros y los arrojan a la muerte. Las siguientes páginas son el grito que interrumpe el concierto del Silencio Impune.


Este libro se construyó de la periferia hacia el centro. Los periodistas que lo escriben han dedicado sus vidas a escuchar, a recorrer calles, subir cerros, fatigar carreteras para ir por las historias y contarlas. Pero nunca habían contado sus historias. O no así, en un libro, para abrazarse con sus pares de regiones y ciudades al otro lado del país. ¿Por qué estas mujeres y hombres siguieron yendo con sus libretas y sus cámaras a cubrir noticias? Porque si alguna vez han existido luchadoras y luchadores por la libertad son ellos: Kowanin, Martha, Ángeles, Melva, Margena, Lucy, Paty, Maricarmen, Norma, Dalia, Laura, Ismael, Luis Alberto, Darwin, Jesús, Martín, Carlos Manuel, Gerardo, Santiago, Modesto, Sergio y Pedro, contando sus vidas y las vidas de sus colegas con la guerra como paisaje de fondo. Una guerra de la que sólo vemos los síntomas: los 200 mil muertos, las decenas de miles de desplazados, la estela de 110 periodistas asesinados por su trabajo periodístico desde el año 2000 hasta la amarga noche del 6 de septiembre de 2017 que se escriben estas líneas y que un comando ha matado afuera de su casa a Juan Carlos Hernández Ríos, fotógrafo de La Bandera Noticias, en Yuridia, Guanajuato.

Muchos de los que aquí escriben llegaron al periodismo pocos años antes o después de la derrota del PRI en el 2000. Se iniciaron en el oficio durante la alternancia que les prometió el cielo en la tierra de la transparencia y la rendición de cuentas. A cambio les dio el Crimen Organizado con su estela de sangre. ¿Y eso del Crimen Organizado qué chingados es? Un concepto que lo dice todo y no explica nada. Es el nombre que le damos a un agujero negro que lo traga todo, que todo lo engulle y cuya fuerza de gravedad constela a las autoridades, a los dueños de los medios, a los empresarios. Es la máscara para el nuevo capitalismo de cuates que igual devora a través de los secuestros que de la transa en las obras públicas. Es el arreglo de siempre pero ahora armado y dispuesto a todo.

Las historias de los periodistas nos han mostrado un país siniestro en donde un diputado puede entrar a una oficina a golpear a un reportero con total impunidad; un país terco en donde pese a los homicidios de guardianes del bosque, los indígenas insisten en luchar contra empresarios, talamontes y narcotraficantes; donde una periodista acude a cubrir balaceras, a pesar de que cargue a cuestas las muertes acumuladas de sus fuentes y el miedo de que algo pueda sucederle a su familia.


Si bien en los últimos años se ha hablado sobre las agresiones a periodistas, si bien son conocidas historias sobre las carencias laborales, las amenazas, las desapariciones, los asesinatos, leer sus relatos fue un proceso doloroso. Fue comprobar que nuestros compañeros han trabajado en la peor de las soledades (si es que se puede decir eso), que los hemos dejado solos, pero que, sin victimismos, ellos han continuado siendo periodistas: saliendo a la calle día tras día a preguntar, a comprobar, a registrar, aunque sea su propia integridad, su tranquilidad o su vida la que esté en riesgo.

Las agresiones del narcogobierno configuran las historias más escandalosas de sus relatos. Pero acá no queda títere con cabeza. A nadie le conviene el periodista libre: no lo quiere el gobernador, que le inventa un delito y lo mete a la cárcel. No lo quiere el alcalde, que agarra el dinero del erario público para comprarlo. No lo quiere ni siquiera su patrón: un periodista libre le estorba al dueño de un medio de comunicación cuando llega la hora de malbaratar su independencia editorial por un convenio de publicidad. No lo quiere su colega, sí, el periodista que estaba igual de jodido que él, igual de precarizado que él, pero que optó por trabajar para los narcos: ese colega —un traidor, como lo llama Kowanin Silva— le borrará las fotos de su cámara —las que no le convengan al jefe de la plaza—, le ofrecerá meterlo a la nómina de la empresa y si se porta arisco lo llevará con los sicarios a que le den de tablazos en las nalgas o de plano le pondrá el dedo para que lo levanten.

Los autores de este libro le vuelan las cabezas a todos los títeres. También a los grandes periódicos de la capital del país, que despiden a sus corresponsales y los
dejan en la indefensión, después de que han publicado historias y nombres de la corrupción y el crimen en sus estados. O las grandes universidades públicas que echan a sus reporteros de medios universitarios en castigo por demandar un aumento salarial. O al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y al subcomandante Galeano, que vetan a periodistas que osaron escuchar una versión distinta a la suya.

Acaso las hostilidades del narco sea lo más escandaloso, pero aquí están las autoridades censurando, negociando con el dinero de todos los mexicanos el silencio, la adulación de los medios, condenando al hambre a los que no se cuadran y premiando con lujos a los dueños y columnistas lambiscones. En México todos quieren tener control sobre los periodistas. Sobre periodistas que, en algunos casos, ganan dos mil pesos a la quincena y a quienes sus patrones les roban sus aportaciones al IMSS mientras se paran el cuello como próceres de la libertad de expresión. Entre estas historias están los periodistas que asumen el periodismo en su sentido más sencillo y profundo: la responsabilidad de contarle al mundo lo que está ocurriendo. Como dice Melva Frutos: “Porque el silencio no nos debe derrotar”.

En este libro hay textos de gran arte narrativo, de prosa límpida que no se permite una metáfora inútil. Algunas de las crónicas de este libro están escritas desde el género de la confesión. Los periodistas hablan del miedo. La angustia de contestar una llamada que les diga dónde están, cómo están vestidos, y rematen con la sentencia “tú eres el próximo”, doblemente aterradora si ese periodista llegó apenas a una escena del crimen y está parado frente a la sangre fresca. O la confesión de Ignacio Carvajal, que ya no podía cubrir otra ejecución sin antes empapar su cerebro con alcohol como si fuera una bola de algodón para limpiar una herida. ¿O de qué otra manera si esa sangre quizá pertenecía a una colega reportera? ¿De qué otra manera si la cobertura ya no la orientan el GPS o la Guía Roji sino los zopilotes que vuelan en torno de fosas clandestinas?

Los relatos de los periodistas conmueven y también plantean dilemas éticos. Sólo quien ha sido testigo del horror, quien ha sido amenazado de muerte u obligado a desplazarse para salvar su vida, puede hablar del compromiso de seguir siendo periodista o de la dignidad de retirarse como una elección de vida.

Los periodistas nos confiesan su sentimiento de culpa. Se sienten culpables cuando ceden ante la amenaza de muerte y dejan de publicar las cifras y los nombres de los caídos. Se sienten culpables si tienen que desplazarse a otras ciudades y a otros países. Se sienten culpables por salvar sus vidas. “Cuando terminé de escribir este texto mataron a Cándido Ríos”, escribe con dolor Patricia Mayorga. Tras las confesiones de culpa estos periodistas sueñan con tener el momento, las condiciones y las palabras para contarlo todo, todas las historias amontonadas tras 17 años de una transición falaz a la democracia, democracia que se ha convertido en barbarie porque este libro deja dos preguntas: ¿qué es lo que no quieren que se sepa? Y, ¿quiénes son los que no quieren que se sepa?

Este libro está lleno de rabia pero también está escrito con un montón de amor. Del amor que siente Pedro Canché al ver a su hijo de dos meses succionar la leche del biberón, la misma mañana que aparecieron dos mantas en las calles de Cancún que amenazaban con matarlo (y Pedro Canché sabe de lo que son capaces los enemigos poderosos: el ex gobernador Roberto Borge lo metió nueve meses a la cárcel). En este libro hay un chingo de amor por Javier Valdez, asesinado en Culiacán el 15 de mayo de 2017. Por Miroslava Breach, ejecutada en Chihuahua el 23 de marzo de 2017. Dos periodistas cuyos asesinatos conmovieron al país y acaso también al pedazo del mundo que los conoció y recorrió con ellos las calles de Culiacán y las comunidades serranas de Chihuahua. Es un libro de amor también a otros compañeros casi tragados por el olvido como Alfredo Jiménez Mota, desaparecido en Sonora en 2005 a sus 25 años de edad tras ser el primer reportero, y el último, que se atrevió a investigar el narco en esa entidad. En este libro se relata la conversación amorosa de Salvador Adame con su esposa Frida Urtiz una noche antes de que lo desaparecieran en Michoacán.

Las historias que los periodistas escriben en este libro nos hablan de un oficio que se ejerce como un profundo acto de fe: por la necedad de creer que se puede mejorar la convivencia humana, empujar a la justicia, porque no sólo se puede, sino que es nuestra responsabilidad como personas que fuimos testigos de algún crimen, algún daño, algún dolor.

La idea de este libro surgió en los días inmediatos al asesinato del entrañable periodista Javier Valdez, ocurrido en Culiacán. Queríamos gritar nuestro encabronamiento en un libro. Después de algunas discusiones entendimos que el mejor homenaje a los muertos era iluminar el testimonio de los vivos. Preguntarle a los periodistas como Javier Valdez qué chingados significa escribir desde una zona caliente. Que nos contaran sus historias y las historias que ha borrado la censura asesina. El resultado ha sido sorprendente: una galaxia de voces libres, dignas y valientes que rompen con su luz la oscuridad del silencio.

Emiliano Ruiz Parra
Daniela Rea
Alejandro Almazán

  1. http://www.piensoluegovoto.mx/violencia-y-elecciones-puntos-para-una-agenda-para-domar-al-diablo/
  2. http://www.piensoluegovoto.mx/los-mil-rostros-de-nestora-salgado/
  3. http://www.oas.org/es/cidh/expresion/docs/brochures/violencia-periodistas-largo.pdf
  4. https://www.proceso.com.mx/521331/economist-equipara-cifra-de-periodistas-asesinados-en-mexico-con-escenarios-de-guerra
  5. http://pages.eiu.com/rs/753-RIQ-438/images/Democracy_Index_2017.pdf
  6. http://www.observalosmedios.org/nuevo/politica/corte-va-por-regular-publicidad-oficial-medios-criticos-son-asfixiados-economicamente-proyecto/
  7. http://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/comunicacion/tesis527.pdf (pag. 43)
  8. http://www.observalosmedios.org/nuevo/medios/asesinan-al-periodista-de-riodoce-javier-valdez/

 




CULTURA – COLOMBIA: UN CARTEL CONTEMPORÁNEO

CULTURA; COLOMBIA: UN CARTEL CONTEMPORÁNEO Festival de música en el marco del Año Dual México-Colombia En la cada del lago de la UNAM




Los mil rostros de Nestora Salgado

Una mujer insumisa, indígena, migrante exitosa, joven madre, líder social, estorbo y problema para delincuentes y políticos corruptos, presa política y candidata plurinominal al Senado. Pero también es considerada como criminal, secuestradora y usurpadora del fuero político. Pero ¿quién es Nestora Salgado y porqué ha dominado la discusión político-electoral de la última semana? Al revisar su historia, creemos que ella es una clave para el entendimiento de una realidad nacional terrible.

En el segundo debate presidencial, José Antonio Meade leyó ante Andrés Manuel López Obrador la declaración de una mujer, vertida en uno de los juicios contra Nestora Salgado, en la que la acusaba de haber secuestrado a una hija suya; este segmento de la transmisión fue utilizado para elaborar un sopt de campaña del candidato priísta que, por orden del INE, fue bajado por considerar que “contiene elementos aparentemente calumniosos en contra de Nestora Salgado García”(1)

Érase una vez en Olinalá, Guerrero

El caso Nestora salgado es complejo: incluye escenarios de marginación, pobreza, migración y la incapacidad del Estado para ofrecer los mínimos posibles de seguridad pública en un municipio, en este caso indígena ,y la posterior reacción de los propios pobladores, La académica Marta Lamas (2) lo explica en una entrevista en la que analiza las declaraciones de supuestas víctimas presentadas por Isabel Miranda y Alejandro Martí:

El caso de los juicios de la líder comunitaria, parecía cosa juzgada. Siete jueces consideraron que no existían elementos para sustentar las acusaciones que se le imputaban de secuestro; asimismo, su detención, por parte del ejército, sin mediar una orden de aprensión, no contó con el debido proceso. (3) Sin embargo, el caso fue “reactivado” judicialmente, a partir de las declaraciones del candidato Meade (4); lo que presupone otro uso faccioso de las instituciones del Estado en el proceso electoral.

Un retrato local de una realidad nacional

En caso Nestora Salgado ilustra la realidad de millones de mexicanos: el hostigamiento del crimen organizado, la colusión de autoridades locales y la ausencia del estado de derecho, un tema poco abordado por los múltiples candidatos y candidatas a cargos de elección popular: la justicia de proximidad. (5)

“Que todo el que se queje con justicia tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el fuerte y el arbitrario” (Atribuido a José María Morelos y Pavón)

¿Es posible aspirar a un estado democrático que anhele el bienestar de sus ciudadanos, si cuenta  con instituciones debilitadas, marcos legales frágiles y ambiguos y poblaciones fragilizadas?, como hemos comentado en otras entregas (6), creemos que la violencia y la posible pacificación de del país, serán el gran reto del próximo gobierno, y podría significar su éxito y fracaso, de lo que depende el futuro de millones de mexicanos.

 

  1. https://lopezdoriga.com/nacional/ine-ordena-al-pri-bajar-spot-donde-meade-llama-secuestradora-a-nestora-salgado/
  2. https://www.proceso.com.mx/536077/meade-y-nestora
  3. https://www.proceso.com.mx/535351/meade-mintio-al-senalar-a-nestora-salgado-como-secuestradora-verificado-2018
  4. https://www.animalpolitico.com/2018/05/8-claves-sobre-el-caso-nestora-salgado/
  5. http://www.letraslibres.com/mexico/politica/la-lejana-justicia-proximidad
  6. http://www.piensoluegovoto.mx/violencia-y-elecciones-puntos-para-una-agenda-para-domar-al-diablo/

 

 




LIBRO GRATIS: POR QUÉ VENDO MI VOTO

Reproducimos, con autorización de su autor, el espléndido prólogo del Doctor Rafael Serrano Partida para el libro Porqué vendo mi voto (Jaime Pérez Dávila Coordinador) Una exploración cualitativa en la Zona Metropolitana del Valle de México para comprender a los ciudadanos que deciden vender su voto (Consensos, 2016), también con autorización, ofrecemos la obra completa para su descarga en PDF.

Del ogro que sobrevive
(Prólogo para comprender lo incomprensible)

El vetusto ogro, no necesariamente filantrópico, llamado PRI
anuncia que después de 87 años ejerciendo el poder y la hegemonía
en el país continuará con sus viejas prácticas, aquellas que
consisten en conservar el poder a toda costa renunciando incluso
a su pasado, alguna vez, revolucionario. Vemos con asombro que
este aparato ha logrado no sólo sobrevivir a la transición democrática
sino apoderarse de ella; interviniendo/trastocando sus
efectos positivos, ralentizando los cambios y pervirtiendo los
procesos de ciudadanización, adaptando su pasado autoritario a
la modernidad.1
El comportamiento electoral del México de los años de la llamada
“transición democrática” (2000-2012) nos muestra que el
PRI aun teniendo un descenso en su votación y de sus clientelas
(voto duro) ha logrado mantenerse como un partido hegemónico.
Los doce años de alternancia no extinguieron al PRI ni lo debilitaron
como para convertirlo en un partido minoritario aherrojado
a su pasado autoritario.2 Continuó gobernando la mayoría de los
estados de la federación y teniendo una bancada en el Congreso
y en el Senado que si no tenía o tiene la mayoría, tuvo y tiene los
recursos para ejercer liderazgo y obstaculizar oposiciones y cambios
estructurales verdaderamente democráticos: impidió a toda
costa que opciones que lo amenazaban de muerte triunfaran (las
coaliciones de izquierda en 1988, 1994, 2000, 2006 y 2012, por
ejemplo) y aceptó una “alternancia” con un partido de derecha
(PAN) que postulaba su mismo credo neoliberal.

Si recorremos el pasado reciente, lo que se ha llamado transición
democrática, encontraremos que el PRI perdió la presidencia
de la República en dos ocasiones (2000 y 2012) pero no la hegemonía
política del país. En el período de 1988 a 2012, el viejo
PRI remodeló su ideología, la cual pasó del nacionalismo revolucionario
al neoliberalismo, adscribiéndose fielmente a sus mantras
(austeridad, privatización de la vida pública y sometimiento
del Estado al mercado).3 Este tránsito ideológico y sus fracasos
políticos, sociales y económicos repercutieron en el descenso de
sus votantes: de obtener triunfos con más del 50 por ciento de
la votación (antes de 1988) a lograr minorías gobernantes con
el apoyo de partidos bisagras como el Partido Verde Ecologista
o el PANAL.4 Sin embargo, este descenso en su votación no le
hizo perder el poder y el control sobre el destino del país. Valdría
la pena preguntarse por qué y cómo este partido ha sabido no
sólo sobrevivir sino reconvertirse y encabezar gobiernos que se
alejan de sus principios fundadores. El PRI ha pasado de ser un
partido popular de masas/corporativo a un partido plutocrático
que defiende tesis neoconservadoras pero que paradójicamente
es votado por a aquellos ciudadanos que son afectados por esas
políticas: los pobres urbanos/rurales y con escaza educación.
¿Cómo es posible que esta paradoja habite la vida política de
México y sea la esencia de las contiendas electorales?; ¿cómo es
posible que los pobres e ignorantes voten por los políticos que
instrumentan políticas que hacen crecer la desigualdad y la marginación
y que tiene más de 30 años anunciando la prosperidad
que nunca llega y éstos sigan siendo votados, construyan mayorías
y permanezcan en el poder (en algunos estados no ha habido
siquiera una alternancia neoconservadora, es el caso del Estado
de México, Veracruz, Campeche, Colima Coahuila, entre otros)?;
¿Qué ha hecho el PRI y su cultura política para adueñarse del cambio
y secuestrar el sistema democrático convirtiéndolo en una
partidocracia que el lidera?
Llama la atención que pese a que el sistema de elecciones reporta
una mayoría opositora al PRI, ésta no pueda gobernar y si

gobierna ésta será un símil del priísmo, como sucedió con los gobiernos
panistas de 2000 al 2012.5 Más de la mitad de los votantes
mexicanos no vota por el PRI desde hace 12 años. Pero el PRI
gobierna. ¿Por qué? La respuesta se puede encontrar en los múltiples
pliegues o bucles de nuestra organización social: en el sistema
mismo de elecciones que a pesar de contar con autonomía ha
sido capturado/secuestrado por las burocracias partidistas; o en
una cultura clientelar y corporativa que el PNR/PRM/PRI construyó
desde su fundación en 1929 y que no se ha erradicado; o a la
derrota cultural que significa el no haber construido, en un siglo,
una democracia madura que sea el soporte de la prosperidad y
de la erradicación de la pobreza, de la disminución drástica de
la inequidad y de la desigualdad social; o de continuar viviendo
en la metafísica de un Estado de Derecho que no ha podido impedir
que la impunidad y la corrupción de los poderosos drenen
tanto la riqueza del país como la vida colectiva y la solidaridad
social; o el fracaso de los procesos de secularización que no han
construido ciudadanía pero han empobrecido la ciudadanía al cosificar
la vida política convirtiendo a los comicios electorales en
procesos de mercadotecnia donde los asuntos de interés público
o del bien común se banalizan o trivializan y donde existe poco
o nulo aprendizaje social (se habla de vender candidatos/partidos
y comprar/demandar voto); o por la confiscación/secuestro de la
vida pública realizada por un sistema de comunicación política
intervenido por medios de comunicación en manos de una plutocracia
que impide los diálogos raciocinantes y la construcción de
consensos legítimos y democráticos. En fin, por todo un melting
pot maquiavélico administrado por una oligarquía que cambia de
piel ante cada modernización fallida.
Este aggiornamento se ha basado en una perversa y eficaz
capacidad para manipular la voluntad popular, actualizando sus
métodos de acuerdo a la época y a las circunstancias sociales y políticas.
Convirtiendo sus procedimientos en cultura, en una manera
de vivir la democracia. Una cultura basada en la modernización
del añejo clientelismo y el corporativismo que administró el PRI

durante décadas. En todos los casos utilizando un discurso que
subsume/olvida los errores y los agravios cometidos por la clase
política (corrupción e impunidad) en una nueva promesa de futuro,
una utopía que se convierte siempre en distopía.6 Los procesos
de renovación de los gobiernos parecen ruecas o norias para
continuar llevando agua al molino de los grupos oligárquicos.7
Las elecciones se convierten en procesos tortuosos y caros,
en demagógicos procedimientos para preservar el poder más
que para innovar, transformar o sustituir a los malos gobiernos
y mejorar a los buenos. Se dirigen los mensajes/discursos a
una supuesta ciudadanía politizada cuando en realidad a lo que
se apela es a sostener una clientela despolitizada e ignorante. La
ciudadanía politizada hace tiempo que no vota por el PRI. Y se
habla, entonces, en clave demagógica, del respeto a la ciudadanía
y al voto soberano y se celebran las elecciones como fiestas de la
democracia. El PRI o su cultura inmanente han logrado que el sistema
político sea intervenido por las sofisticadas estrategias para
manipular a una vasta mayoría de ciudadanos ignorantes y pobres.
Y que los partidos políticos que compiten con el PRI usen
los mismos procedimientos/dispositivos clientelares convirtiendo
las contiendas electorales en mecanismos de compra-venta
del voto que impiden un aprendizaje social basado en el debate
y el consenso; alejándose del objeto central de la democracia:
la mejora de la vida en común, de la cosa pública (res-publica).
Finalmente al mercadologizar la vida democrática ésta se somete
a las leyes del mercado y a sus perversiones, llamadas eufemísticamente
competencia electoral. Se olvida que la democracia es
una construcción colectiva de acuerdo/consenso donde las mayorías
respetan y salvaguardan a las minorías. Y de que el objeto
de las elecciones es construir mayorías que beneficien a todos los
ciudadanos.
En este contexto, de miseria política y en la encrucijada que
actualmente vivimos (no saber a dónde caminar),8 es pertinente
conocer (entender/comprender) cómo funcionan los mecanismos
que impiden que la democracia funcione y que ésta ofrezca

sus frutos: la mejora de la gobernanza. Entender/comprender la
manera en que se manipula y se obtienen los votos es una tarea
significativa y polémica. En el caso de México cobra particular
importancia dado que existe polémica respecto a si México vive
una democracia en proceso de maduración o si ésta ha sido obturada
o incluso aplazada ad kalendas graecas.
Al buscar información sobre cómo el sistema político representativo
(partidocracia) de México se ha apoderado y pervertido
los procesos electorales, nos encontramos con tesis que mencionan
que la compra-venta del voto es un mecanismo o proceso
irrelevante o con pocas evidencias como para que el sistema electoral
pierda su legitimidad y anule el proceso democrático;9 estas
visiones señalan que otros comportamientos ciudadanos como el
abstencionismo y la anulación de los votos son más deslegitimadores
que la compra del voto; ya que estos expresan conductas
pasivas (sic): a-partidismo o apoliticidad.10 Por tanto, la compra
de voto es una conducta “activa” de los ciudadanos (sic).
Otros describen la compra del voto como un procedimiento
pragmático, una distorsión del sistema y un mal menor, que demuestra
que la democracia es el mejor procedimiento disponible
para organizar a la sociedad. La compra de votos es un indicador de
que la idea neoliberal del “mercado libre” se ha convertido en paradigma
en las elecciones e incluso, se indica, que la compra-venta
del voto es inherente a una sociedad de individuos que ejercen su
derecho a elegir. El mercado electoral se concibe como el espacio
libre de las relaciones intersubjetivas entre personas/ciudadanos.11
Por tanto, el vender o no vender (“regalar”) el voto es un acto libre
del ciudadano, su uso depende de la volición individual, de la
“decisión” del elector. Es propio de la libertad elegir y por tanto
decidir entre vender o regalar el voto. En este razonamiento, radical
individualista, el elector/ciudadano es el único responsable del
buen uso o mal uso de su voto. El sistema democrático queda liberado
del lastre sucio de la compra-venta del voto. El voto es universal
y secreto y compete a la esfera individual, libre, del ciudadano. La
democracia de mercado lo garantiza.

Sin embargo, la compra-venta del voto es un acto ilegal e
inmoral que se caracteriza por ser opaco e informal, cuyo monitoreo
es problemático ya que lo que se intercambia es una mercancía
ilegítima que contraviene normas y leyes.12 La compra del
voto se ubica en los pantanos de la informalidad, de la opacidad y
refiere, sobre todo en el caso de México, a la desigualdad política
y social.13 Describe la orfandad de una ciudadanía ignorante, despolitizada
y hastiada de la política y de los políticos.
Este contexto y mar de preguntas se ubica el reporte/libro
que prologamos: Por qué vendo mi voto. Una exploración cualitativa
sobre los escenarios y las razones a partir de las cuales se decide
vender el voto en la Zona Metropolitana del Valle de México (Reporte
de investigación). Es una investigación que nos arroja luz sobre ese
mercado opaco, ilegal e ilegítimo que es la compra-venta del voto.
Nos permite entender/comprender un complejo proceso que
muestra la capacidad manipuladora de los equipos de campaña
de los partidos políticos, de sus dispositivos y de su pragmatismo
(razón instrumental); así como la manera en que una ciudadanía
infante se somete y se despoja de su voluntad política. Nos dibuja
las actitudes de algunos ciudadanos con respecto a lo significa
votar y nos hacer ver que ante la carencia de principios democráticos,
pesa/decide el pragmatismo y el utilitarismo. Nos muestra
cómo se desvaloriza el voto y cómo este proceso se escinde de su
finalidad ética: elegir a los mejores para lograr la prosperidad de
todos.
Por qué vendo mi voto también nos ofrece algunas claves para
conocer porqué se ha trabado el proceso democrático mexicano:
no sólo por los rotundos y claros fracasos de las políticas públicas
sino porque las promesas de campaña son incumplidas una
y otra vez; porque finalmente sus beneficios prometidos siempre
quedan a deber, son cortos y la prosperidad no llega; los gobiernos
elegidos terminan nadando en la incompetencia y en la
corrupción. Lo que genera en el ciudadano hartazgo y una gran
desconfianza en los políticos, en sus organizaciones; que engendran
conductas solipsistas que pocas veces se analizan en sus

efectos devastadores.14 En este sentido, tampoco el voto de castigo,
la dispersión del voto ni el voto nulo logran enderezar o solventar
el proceso democrático.15 A ello contribuye, sin duda, un sistema
de justicia más bien dedicado a legitimar un proceso electoral
enredado en las formas, perturbadoramente perversas; y que un
omnipresente sistema mediático, mediador supremo de todos los
discursos, alimenta en el imaginario social.
También, Por qué vendo mi voto nos indica dónde anida la
compra del voto: en los veneros, a veces enormes, donde la indecisión,
el abstencionismo o el uso utilitario del voto nutren al sistema
plutocrático y lo robustecen. Por el tamaño de esos veneros
se puede medir el tamaño del fracaso del proyecto democrático.
Interpretando el estudio, inferimos que el fracaso democrático se
expresa en rituales cosificados o reificados.16 La rueca de los calendarios
de elecciones son procesos fuertemente ritualizados que
anuncian interminables procesos burocráticos encabezados por
instituciones autónomas que encarecen e intervienen el proceso
democrático (el INE, los institutos electorales estatales y los tribunales
electorales) y que no siempre logran expandir o garantizar
la legalidad de las luchas electorales. Más bien en los últimos años
estas instituciones han habitado la polémica y la controversia;
han perdido confianza/credibilidad y legitimidad. Cada proceso
electoral crea más hartazgo y descrédito en el electorado porque
en realidad son rituales que reiteran el fracaso en la construcción
del bien público: se pasa de la promesa al incumplimiento y al olvido
y de nuevo a la promesa, etcétera. Estos rituales son ciclos de
promesas, compromisos renovados perpetuamente y que una vez
incumplidos o medianamente cumplidos, caducan ante el nuevo
ciclo democrático que exige nuevas promesas y compromisos. A
eso se le llama competencia electoral.
De igual manera, al leer Por qué vendo mi voto nos damos
cuenta de que se ha perdido o cosificado el debate sobre el sentido
del poder, el debate sobre la cosa pública, que implica la controversia
y la diferenciación para establecer la diferencias entre
un proyecto político u otro y para identificarse con el carisma

de una candidato. Esta pérdida también tiene que ver con una
ciudadanía degradada y políticamente analfabeta. Al revisar las
lexías del trabajo encontramos lo mismo ignorancia que orfandad
pero también un cinismo ingenuo donde justificar la irresponsabilidad
a la hora de votar.
Cualquier encuesta a la mano nos mostrará que la ciudadanía
mexicana tiene un exiguo conocimiento sobre los candidatos, los
proyectos, la ideología o la historia, siquiera reciente, de los partidos;
de su oferta y proyecto político. En este sentido, el estudio
de Por qué vendo mi voto, nos revela que el comportamiento de la
ciudadanía que vende su voto denota un individualismo numantino
cercado por la endogamia (“mi familia”). Al parecer, la vida
privada (bios oikos) ha sido penetrada por el paradigma neoliberal
y la ha privatizado: yo veo sólo por mi familia y veo al entorno
como un territorio hostil donde en lugar de convivir sobrevivo. La vida
pública es un espacio para desconfiar y no un lugar para confiar
y progresar, realizarse. Esta vida endogámica, nos dice el estudio,
tiene una actitud presentista, donde la ausencia/olvido crónico de
la historia de su colectivo próximo modela los comportamientos
y abate las formas colectivas basadas en la solidaridad y el trabajo
común para resolver los asuntos públicos. El estudio nos perturba:
los ciudadanos que venden su voto hace tiempo que abandonaron
la solidaridad o la dejaron para enfrentar solamente las catástrofes
(los sismos, las inundaciones y las pandemias). A ello contribuye
la ignorancia casi absoluta sobre lo que ha sucedido en la vida y la
historia de su comunidad, su ciudad y de su país.
Ante esta amnesia y viviendo la anomia social emerge en el
ciudadano la desconfianza y la incredulidad pero también la sumisión
y la orfandad política. Este panorama nos habla de una
derrota cultural (Sergio Aguayo) que se manifiesta en un infantilismo
político perpetuo, fácilmente manejable o tutoreable por
las agencias partidarias y el poder mediático. La formación del
ciudadano es una entelequia, otra promesa incumplida de la retórica
del establecimiento que ha hipostasiado en abstracto al ciudadano.
Más bien lo que encontramos es una ciudadanía dividida

entre los que viven o quieren vivir la democracia y los que hace
tiempo que renunciaron o simplemente nunca accedieron a ella.
Sería conveniente que supiéramos de qué magnitud es la despolitización
de los mexicanos y cuántos son los que no han perdido la
memoria política y cuántos los que habitan los páramos del analfabetismo
político.
Por qué vendo mi voto, nos da elementos para demostrar que
las elecciones se vuelven tautologías políticas para la conservación
del statu quo. Los políticos apenas recién electos comienzan
a desdibujar sus promesas. Ante el día a día, la emergencia y las urgencias
de las demandas ciudadanas, la real politik desestructura
el discurso de la promesa y se deposita en la jaula de hierro social,
la estructura social inmanente, que apresa y somete la novedad, el
cambio y disuelve toda promesa o utopía. Basta con identificar lo
que decía/prometía cualquier príncipe moderno cuando asumía
el poder para observar la magnitud de la brecha que existe entre
el decir y el hacer. La realidad y su jaula de hierro someten a la
promesa electoral y ésta disuelve la confianza, la credibilidad; y se
dilapida el “bono democrático” con el que emerge un triunfador
en las urnas. La fecha de caducidad de las promesas se acorta casi
al momento de la toma de posesión del candidato electo.
Pero también, los estudios nos demuestran que los ciudadanos
están fragmentando su voto y ausentándose de las urnas.
Existe una descomposición del voto que se manifiesta en una
dispersión. Las mayorías no llegan a ser absolutas y se gobierna
con mayorías minoritarias, con márgenes de victoria que exigen
a los partidos concertar y ceder, en los términos del sistema; y
cuya finalidad es preservar los aparatos electorales, los cuales están
alineados a la casta oligárquica en turno (ayer el alemanismo,
el salinismo, el foxismo y hoy el grupo Atlacomulco) que controla
los sistemas electorales (la partidocracia), los medios de comunicación
y los grupos corporativos, es decir, el poder real. En este
proceso de fragmentación y dispersión/control del voto ciudadano,
la compra del voto puede ser marginal pero es sin duda es
un recurso estratégico para ganar elecciones “competidas”. Esto se

puede corroborar cuando las distancias son menores al 5% de la
votación; por ejemplo, en las pasadas elecciones para gobernador
de Colima (2015 y 2016), en las de Durango hace 6 años o en las
presidenciales de 2006, etcétera.
Ante este panorama, el estudio realizado no coloca en un paisaje
desolador: ¿Dónde encontrar alguna esperanza que modifique
este proceso? El estudio no nos ofrece una respuesta extensa
sino una lacónica:
“Pero debemos de ser claros, para las ciencias sociales, todos estos
problemas pueden técnicamente ser resueltos, pueden encontrarse sin
lugar a dudas, una y mil maneras de solucionar estos males que aquejan
al territorio nacional. La ciencia siempre es portadora de esperanza,
y por supuesto que los diferentes profesionales de las ciencias de la
sociedad, pueden crear las metodologías que nos saquen de nuestros
problemas. Pero, debemos puntualizar, que dado que el avance científico
no es el problema para salir adelante como país, el verdadero
freno lo vemos en el atraso de unas relaciones sociales impositivas que
caracterizan a nuestra organización social. En este renglón, lo que se
percibe es la existencia de un conjunto de grupos sociales en el poder,
que están haciendo todo lo posible y lo imposible, para que no se produzca
ningún cambio en nuestro país”. 17
Sin duda, el texto que ustedes lectores tienen en sus manos
es un acto de comprensión que nos ofrece datos y modelos para
interpretar una de las facetas de la vida y la historia de México y
de su incumplido proyecto para convertirse en una nación fraterna,
solidaria e igualitaria. Nos explica porque ha fracasado el proyecto
democrático en México. Este estudio surgido de un trabajo
para aprender, una materia de un currículo de una licenciatura,
nos demuestra que desde la humildad de un espacio como el aula
se pueden dar grandes explicaciones sin recurrir a ninguna parafernalia
académica. Fue realizado por un grupo de estudiantes
de la Universidad Nacional Autónoma de México (FES/Acatlán)
dirigido por el maestro Jaime Pérez, que desde la desilusión del
porvenir todavía tiene el coraje de explicar el mundo y de ofrecernos
un fresco de la sociedad que habitamos.

Describe con maestría fundamentada sus hipótesis, el método
empleado, y con asiduidad y pertinencia, muestra sus hallazgos.
Lamentablemente nos descubre un México hundido en
la desesperanza, atado a una rueca que será muy difícil de superar.
Su escepticismo, sin embargo, es activo y sus beneficios son
pequeños pero profundos: primero, en sus alumnos que habrán
obtenido herramientas para comprender el complejo mundo que
les tocó vivir y segundo, para ofrecer a los otros lectores y a sus
colegas, no sólo información, método y análisis que nos permita
quitarnos las ataduras de la desilusión y el fracaso permanentes
sino didácticas para seguir formando espíritus críticos. Y finalmente,
tercero, porque la investigación realizada por el maestro
Pérez reivindica nuestro derecho a rebelarnos, a montar en cólera
y manifestarnos profundamente inconformes, nos da elementos
para crear estrategias de resistencia y de sobrevivencia. El texto
implícitamente nos invita a trabajar en los bucles de las organizaciones
sociales, donde se encuentran las astillas de un futuro por
construir que esperamos nos sea, por fin, propicio.

Rafael Serrano
Ciudad de México, primavera de 2016.




PRESENTACIÓN EDITORIAL DE LA PANZA AL CENTRO EN EL MUSEO DE LA CIUDAD DE MÉXICO

Presentación #Editorial en el @MuseoCDMX Jueves 31 de Mayo 19:00 hrs. José María Pino Suárez 30, Centro, Entrada Libre, Brindis de honor. LA PANZA AL CENTRO, Guía gastronómica del #CentroHistórico
de la CDMX.




Lo que el segundo debate nos dejó, ataques, falsedades y una casi inexistencia de propuestas

Estrenando un nuevo formato, con público ciudadano, el segundo debate presidencial dejó mucho que desear. Entre epítetos descalificativos, evasión abierta de temas y falta de propuestas concretas, este debate llamado “México en el mundo” permitió ver más de la personalidad y estilo de los candidatos que sus ideas.

Sorprendió la falta de conocimiento de la realidad de la política exterior de los candidatos, incluyendo a Meade, quién fue Secretario de Relaciones Exteriores; pero aún más, llamó la atención la casi total ausencia de propuestas, y las que se hicieron fueron generalidades. Según la plataforma Verificado.mx (1), las verdades a medias, falsedades e inexactitudes, fue la tónica de las declaraciones, llama la atención que, en un ejercicio en tiempo real, no lograron reconocer una sola propuesta explicada en detalle.

Elaborada por Verificado.mx con datos propios

Asimismo, el Programa de Asuntos Migratorios de la Universidad Iberoamericana (PRIAMI IBERO CDMX) (2) realizó un análisis cuantitativo y cualitativo de los segmentos segundo y tercero (Seguridad fronteriza y derechos de los migrantes) y destaca la cantidad de ausencia de menciones o menciones negativas sobre temas específicos:

El nuevo formato permitió que el público formulara preguntas, muchas de las cuales no fueron respondidas; además, los moderadores podían cuestionar a los candidatos, como en el momento ríspido en que, ante las evasivas de Meade de responder si fue un error o no, invitar a Donald Trump a México cuando era candidato. Ante las respuestas ambiguas del ex canciller, el periodista León Krauze lo inquirió a dar una respuesta “binaria” (si o no).

Lo que si hubo de sobra

A diferencia del debate anterior, Andrés Manuel López Obrador, atacó a sus contrincantes, aunque, según el análisis de Verificado.mx, fue Anaya quién más ataques realizó. Sin embargo, fue Meade quién destacó al acusar a la Líder comunitaria y candidata plurinominal de MORENA al Senado, Nestora Salgado de ser secuestradora, esto a pesar de haber sido absuelta por tres jueces y ser considerada como presa política por sus compañeros (3). Ella ya declaró que demandará al candidato. (4)

Lamentablemente, fueron los ataques y descalificaciones lo que más fue comentado en redes sociales, una lluvia de memes y críticas se pueden ver bajo el hashtag #DebateINE en Twitter. (5)

Revisar el modelo de comunicación política electoral (otra vez)

A pesar del cambio de formato, resulta muy complicado que se puedan explicar temas tan complejos como los que intentaron tratar, en tan sólo unos minutos, lo que impide a la ciudadanía conocer posturas y opiniones de los y las candidatos. Esto aunado al modelo de comunicación con base en millones de spots de radio y televisión con duración de 30 segundos, que en algunos casos no transmiten ni una sola idea (como el caso de los realizados por el partido Movimiento Ciudadano), impiden que la ciudadanía tome una decisión sobre su voto de forma suficientemente informada.

Sin embargo, ha sido en foros públicos, en donde candidatos o sus representantes, han discutido con especialista y sociedad civil temas complejos de forma amplia, como fue el caso del Seminario sobre Violencia y Paz del Colegio de México, que realizó un diálogo con Alfonso Durazo, sobre la estrategia de seguridad de Andrés Manuel López Obrador.

¿Es importante conocer las posturas de política internacional de los candidatos?

La situación actual de nuestro país y su relación con otras naciones, principalmente con los Estados Unidos, está pasando por momentos críticos. La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ha tensado las múltiples relaciones que imbrican la vida de ambos países. Desde la ríspida renegociación del tratado le libre comercio de Norteamérica, pasando por el ataque directo a la comunidad latina o la porosidad de la frontera común, en donde pasan lo mismo drogas, armas, dinero del crimen organizado que personas en situación de trata o explotación.

La injerencia de los gobiernos norteamericanos en la vida interna de nuestro país ha sido histórica, pero ha sido en el actual gobierno de Enrique Peña Nieto, que la improvisación, la implementación de estrategias fallidas de diplomacia y la falta de creatividad con otros interlocutores, diferentes al Presidente Trump (como gobernadores, representantes o senadores e incluso medios de comunicación), han colocado a nuestro país en una situación de alta vulnerabilidad ante la impredecible y volátil política del empresario neoyorquino.

Por otro lado, la crisis de seguridad y pobreza en países de Centroamérica, ha provocado una ola migratoria con destino a los Estados Unidos; al paso por nuestro país, los migrantes son víctimas de explotación, secuestro y extorsión, tanto por bandas del crimen organizado, como por las mismas autoridades migratorias. (6)

Por último, la agenda internacional se completa con la incorporación de nuestro país en el comercio internacional, sea a través de la inclusión en tratados de comercio o negociaciones con países clave como China.

De estos temas y otros más, poco o nada se habló en el segundo debate.

 

  1. https://verificado.mx/verificaciones-segundo-debate-presidencial/
  2. http://prami.ibero.mx/?_ga=2.108484423.433850917.1527046659-994478433.1527046659
  3. https://www.reporteindigo.com/reporte/nestora-es-presa-politica/
  4. https://www.proceso.com.mx/535377/nestora-salgado-denunciara-a-meade-por-difamacion-despues-del-debate-balearon-casa-de-su-hija-revela
  5. https://twitter.com/search?q=%23DebateINE&src=tyah
  6. http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/68-de-migrantes-centroamericanos-sufre-violencia-en-mexico-medicos-sin-fronteras

 

 




Comité Conciudadano para la Observación Electoral 2018: la certeza e imparcialidad en la contienda está en entredicho

Reproducimos el comunicado del Comité Conciudadano para la Observación Electoral 2018, donde se analizan los riesgos en la imparcialidad de las instituciones mexicanas en en presente proceso electoral:


Las campañas en 2018 enfrentan un debilitamiento generalizado de las instituciones clave para el combate a la corrupción, para la vigilancia del uso de recursos públicos con fines electorales y para generar condiciones de certeza en la contienda

17 de mayo de 2018

  • Hay una ausencia de designaciones en varias instituciones fundamentales para garantizar el combate a la corrupción
  • Se registra una vulneración de las instituciones electorales al remover a titulares incómodos o bien al ser capturadas mediante la designación de titulares, consejeros y magistrados al servicio de agendas partidistas y de poderes de hecho
  • La observación ciudadana de las elecciones tanto nacional como internacional tendrá su nivel más bajo desde que fue instituida por ley.
  • Los avances en la protección del uso electoral de programas sociales han sido revocados por el TEPJF y se han designado operadores políticos en áreas clave del desarrollo social.
  • Se percibe un ambiente generalizado de compra y coacción del voto por todos los partidos y coaliciones, sin una actuación contundente para frenarla por parte de las autoridades electorales.

 

El Comité Conciudadano para la Observación Electoral 2018, integrado por un colectivo de personas y organizaciones que hemos observado cuatro procesos electorales federales desde hace más de diez años y eleborado propuestas de modificación al sistema electoral, hemos decidido reunirnos de nuevo porque vemos con suma preocupación las condiciones bajo las cuales se está llevando a cabo el proceso electoral en curso. Se trata de una reedición de lo ocurrido anteriormente en particular durante las elecciones de los estados de México y Coahuila en 2017 cuando se vulneró la voluntad popular y se vivió un infierno electoral marcado por la despilfarradora compra de votos.

En materia de designaciones, a la fecha:

  • -No se cuenta con un Fiscal General de la República, por el contrario, se tiene a un encargado de despacho más preocupado por esconder procesos judiciales ligados al financiamiento ilícito de campañas como el de Odebrecht o por rescatar a Alejandro Gutiérrez, presunto responsable de desviación de recursos del presupuesto del Estado de Chihuahua, que en procurar justicia en el ámbito federal.
  • -Tampoco se ha nombrado al Fiscal Anticorrupción y, por tanto, no se han habilitado las atribuciones y facultades que establece la ley en la materia.
  • -No han sido designados los nuevos magistrados del Tribunal Federal de Justicia Administrativa y, por tanto, se ha limitado el alcance de las reformas promovidas para imponer sanciones derivadas de faltas graves (corrupción) cometidas por servidores públicos o particulares, así como para resarcir el daño o perjuicio que sufra el erario.
  • -Además, la Auditoría Superior de la Federación se quedó tres meses sin titular justo al inicio de las precampañas durante el primer trimestre de 2018.

Asimismo, la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FEPADE) fue vulnerada al remover a Santiago Nieto Castillo como su titular en vísperas del arranque del proceso electoral. No escapa a la vista que ahora la persona designada como director general de Averiguaciones Previas y Control de Procesos de la FEPADE haya sido anteriormente Fiscal Central Jurídico del Estado de México en el contexto de las elecciones a gobernador de esa entidad federativa y que ante el cúmulo de irregularidades, éstas simplemente no se atendieron.

Los Órganos Internos de Control han sido capturados. El caso más escandaloso es el de SEDESOL cuya inoperancia ha sido puesta en evidencia por investigaciones periodísticas como la Estafa Maestra que dan cuenta del desvío millonario de recursos por parte de la dependencia hacia universidades públicas para evitar la obligación de licitar contratos y dichas universidades entregaron recursos a empresas fantasma sin que se activaran los mecanismos internos del control del gasto. Existe la sospecha sobre el uso de estos recursos para pagar operadores políticos en elecciones locales a favor del partido gobernante.

A ello se agrega que la anterior presidenta del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) ahora es candidata a diputada plurinominal por el PRI poniendo en entredicho su presunta imparcialidad al tratar los asuntos de su dependencia. En esa lógica la opacidad del caso Odebrecht fue decretada por el INAI en tiempos de Ximena Puente, quien ahora es premiada con una candidatura.

A su vez, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ha sido capturado por los partidos políticos teniendo como consecuencia la emisión de sentencias y criterios que no tutelan la democracia y, por el contrario, la menoscaban. Un episodio, no menor, fue el rechazo por parte del Tribunal hacia los criterios del Consejo General del INE del 5 de septiembre de 2017 (INE/CG398/2017) para garantizar el buen uso de los recursos públicos y la equidad en la contienda, normando el principio de imparcialidad, el uso de la propaganda gubernamental y la operación de los programas sociales. Sobre este último punto, el TEPJF revocó medidas que impidieran la entrega de tarjetas durante el proceso electoral que impliquen el ofrecimiento de un beneficio personal directo o la incorporación a un programa social en un futuro mediato o inmediato condicionado a un determinado resultado electoral.

También se revocaron medidas para exigir transparencia en el uso de programas sociales con la publicación en tiempo real de padrones de beneficiarios, calendarios de pago y gasto ejercido, así como sus reglas de operación y el impedimento de crear nuevos programas en época electoral.

Son muy cuestionables los fundamentos usados en la decisión del TEPJF para aceptar la inclusión de Jaime Rodríguez Calderón como candidato independiente a la presidencia de la República y para haber aumentado hasta en diez veces el límite de financiamiento privado para los candidatos independientes, previamente definido por el Instituto Nacional Electoral.

Finalmente, no parece haber observación internacional de todas las etapas de Proceso Electoral sino sólo del día de la jornada. Además, el fondo para la observación electoral nacional, disminuyó en 81 por ciento en términos reales entre 2012 y 2018 para quedar en sólo 19 millones. y permitirá financiar solamente a 29 proyectos de organizaciones de la sociedad civil, lejos de las 190 financiadas en las elecciones presidenciales pasadas En esta ocasión y por primera vez, el fondo fue constituido sin la participación de la Secretaría de Gobernación.

En este marco, el debilitamiento institucional se profundiza cuando ante las evidencias de compra y coacción del voto a través del uso electoral de programas sociales, lejos de establecer mecanismos para impedirlo, se nombran a operadores políticos para facilitarlo. Es el caso de SEDESOL donde su nuevo titular, Eviel Pérez Magaña, no cuenta con experiencia en política social sino en operación política. No es gratuito que entre sus primeras acciones estuvieran el nombrar a operadores políticos al frente de la subsecretaría de Desarrollo Social y Humano, de la Coordinación de Delegaciones de la dependencia, al Abogado General, y al Oficial Mayor quien, antes de ocupar este puesto, laboró en la Secretaría de Administración y Finanzas del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Esto aunado al hecho que se incrementaron considerablemente los fondos para programas sociales en las 9 entidades que tienen elección de Gobernador y que el gobierno federal gestionó préstamos por 300 millones de dólares del Banco Mundial para ampliar el programa Prospera en 2018.

Los ciudadanos nos oponemos a la actuación de autoridades y partidos en el margen de la ley con la intención de influir en las preferencias electorales de la población en situación vulnerable. Urgimos a autoridades y partidos a respetar la libertad del voto y a evitar cualquier tipo de violencia o coacción hacia los electores.

En suma, el proceso electoral de 2018 se encuentra vulnerado por acciones u omisiones tendientes a debilitar a las instituciones encargadas del combate a la corrupción, de la vigilancia del uso de recursos públicos con fines electorales, de su sanción y disuasión.

Desde la perspectiva del Comité Conciudadano para la Observación Electoral 2018 la certeza e imparcialidad en la contienda está en entredicho y ello es preocupante.

Firman:

Jorge Alonso, Socorro Apreza, Alberto Aziz, Alberto Barranco, Julio Miguel Bazdresch, Angélica Carrasquedo, María Enriqueta Cepeda, Miguel Concha, Miguel Eraña, Aidé García, Vanessa González, Eduardo Huchim, Clara Jusidman, Santiago Nieto, Joaquín Osorio, Ivet Pérez, Carlos Pérez, Sergio Ramírez, Ana Saiz, Alberto Serdán, Mónica Tapia, Enrique Valencia, Marcela Velázquez.

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